Ucrania, agitada por el conflicto con la vecina Rusia, plantea retos importantes para las compañías en expansión considerando sus cadenas de suministro. Lo mismo sucede con Tailandia, a pesar de que ya han pasado varios años desde las devastadoras inundaciones devastadoras, mantiene en bajos niveles la fabricación del país. Exactamente, ¿qué riesgo presentan estos países? La vulnerabilidad de los países ante el riesgo y la capacidad de recuperación de la cadena de suministro se ha analizado en los 130 país publicados en el índice de resistencia global elaborado por FM GLOBAL.
Venezuela se sitúa como el país 130, el más riesgoso para hacer negocios. Le siguen Kirguistán, Mauritania, Nicaragua, República Dominicana y Honduras. “A pesar de sus enormes reservas de petróleo, Venezuela ocupa el puesto 130, lo que la coloca en la parte inferior del índice y que refleja los grandes desafíos que enfrenta América del Sur, que van desde lo económico y político para geológico”, señala el informe.

En el otro lado de la balanza, Noruega se mantiene su primera posición en el índice desde el año pasado, con un fuerte resultados para la productividad económica, el control de la corrupción, el riesgo político y resistencia a los vaivenes del petrolero, señalan.

El informe resume algunas de las catástrofes y siniestros que ha sufrido el mundo durante 2014, destacando que ha sido uno de los años más calurosos de la historia, con sequías prolongadas en California, Australia y Brasil, el ciclón Hudhud en la India y Nepal, así como las tormentas de invierno en Japón, ventiscas severos en América del Norte, tempestades en Europa, las inundaciones en el Reino Unido, y el doble de la media de gran terremotos en el primer trimestre del año.

Por otro lado, también se nombran otros acontecimientos de incertidumbre como es el caso de Siria y cómo la rebelión ha dado lugar a un Estado islámico envuelto en numerosos conflictos reviviendo las tensiones hacia Occidente. También destaca África Occidental, así como un brote imprevisto y letal de la enfermedad del virus del Ébola y la explosión del terrorismo de Boko Haram.