“Una regulación reaseguradora no debe olvidar la esencia internacional de la actividad y sostener ineficiencias”

Posted by on Abr 22, 2016 in América Latina, Noticias |

DISCURSO PILAR GONZÁLEZ DE FRUTOS, PRESIDENTA DE FIDES Y UNESPA, EN EL XXVI CONGRESO PANAMERICANO DE PRODUCTORES DE SEGUROS “Los mercados latinoamericanos son distintos entre ellos y sus actitudes reaseguradoras también lo son”, afirma Pilar González de Frutos, presidenta de la Federación Interamericana de Empresas de Seguros (FIDES) y de la patronal del seguro español (UNESPA) durante su intervención en el XXVI Congreso Panamericano de Productores de Seguros organizado por COPAPROSE en Río de Janeiro (Brasil) y que finalizó ayer. Añade que las distintas actividades del reaseguro latinoamericano “conviven en el área la liberalización total del reaseguro con sistemas que lo que limitan es la retención; como conviven sistemas que no ponen barrera alguna al reaseguro internacional con otros donde se puede hablar de barreras indirectas, que por lo tanto no afectan a la limitación en sí (que, por otra parte, también se da), pero de hecho regulan la presencia de estas figuras, a través por ejemplo de requisitos de solvencia mínimos. Nos encontramos, por lo tanto, con un mercado dispar, cuya disparidad responde, de hecho, a los diferentes estadios de maduración de la actividad”.
Pilar González de Frutos, FIDESPara Pilar González de Frutos “el principal beneficio introducido por el reaseguro es la implantación, allí donde es usado, de exigentes criterios técnicos que hacen que la actividad aseguradora evolucione en esa misma dirección. Es, en ese sentido, un provisor de técnicas aseguradoras sofisticadas”. Sin embargo, hay un matiz importante y es que esta provisión surge en buena medida de entornos de competencia, matiza la presidenta de FIDES. “El reaseguro se convierte en un actor de la evolución aseguradora siempre y cuando cuente con un entorno competitivo en el que el valor añadido de sus ofertas adquiera verdadero sentido. Por eso es tan importante que los mercados que permanecen sin liberalizarse completamente en lo que al acceso a protecciones de reaseguro se refiere, avancen en esa dirección”.
"Abrir el mercado reasegurador mundial a sus aseguradores de directo no puede sino tener consecuencias positivas para éstos, y si las tiene para ellos, las tiene para sus clientes. El reaseguro extranjero parece concentrado en algunos de esos mercados, lo cual está revelando probablemente las consecuencias de entornos regulatorios y de supervisión muy dispares en lo que a su actividad se refiere", subraya la directiva. “Los mercados maduros se liberalizan; los mercados emergentes se protegen" ¿Cuál es la regulación ideal del reaseguro? Se pregunta Pilar González de Frutos desde un punto normativo. Una pregunta que no tiene respuesta, añade, pero que sí puede formular un principio general que sí que creo que es bueno respetar, reconoce: “Los mercados maduros se liberalizan; los mercados emergentes se protegen. Una posición es tan lógica como la otra. La primera surge del hecho de que un mercado maduro, por definición, se defiende a sí mismo con eficiencia. La segunda está causada por el hecho de que un mercado emergente necesita de tutelas para superar la fase en la que está. De esta manera hay que entender esas tutelas. Muchos análisis, por ejemplo, nos señalan que la existencia del monopolio reasegurador brasileño tuvo importantes beneficios para un mercado que, de esta manera, se estructuró y disciplinó. Sin embargo, hay dos cosas que, a mi modo de ver, no debe hacer una regulación reaseguradora. Son estas: olvidar la esencia internacional de la actividad y sostener ineficiencias. En torno a lo primero, explica Pilar González de Frutos es que “debemos recordar una de las leyes de oro del reaseguro mundial "cuando un negocio reasegurador actúa sobre mercados no correlacionados, puede cubrir los mismos riesgos con menos capital del que necesitarán la suma de las aseguradoras locales de cada mercado. El segundo mandato es consecuencia lógica del primero. Si se incumple este primer mandato lo que se hace en la práctica es proteger a un sector asegurador y reasegurador local menos eficiente, lo que se hace es subvencionar indirectamente esa ineficiencia". "En este punto nos hemos encontrado con ejemplos de regulaciones, y estoy pensando ahora en ejemplos como Brasil o Argentina", señala la presidenta de FIDES. Que establecen plenos de retención mínimos para el mercado local; obligaciones de cesión al reaseguro local; o limitación para las cesiones intragrupo. "Sin negar la pertinencia del objetivo mayor buscado con estas regulaciones, también es cierto que es aconsejable que éstas se diseñen con cautela y mediando un amplio diálogo con el sector, puesto que son regulaciones protectoras que son susceptibles de generar situaciones en las que, en la práctica, se esté protegiendo a una serie de actores del mercado que hacen su trabajo a precios menos competitivos, algo que acaba pagando el de siempre, que es el tomador de la póliza". Por ello, para que el reaseguro pueda desarrollarse definitivamente, necesita "allegar capital, disponer de solidez estadística y conseguir una base de clientes diversificada; ese camino es más difícil de recorrer cuando lo que hace la norma es trabajar por unos determinados niveles de retención a base de permitir ineficiencias locales, o penalizar las capacidades internacionales”, recuerda Pilar González de frutos. Tres ideas sobre la relación entre reaseguro y microseguro En cuanto a la relación entre reaseguro y microseguro, en primer lugar, recuerda la directiva, "la función del reaseguro en mercados poco maduros aportar capacidad. Dado que el microseguro, por definición, actúa en mercados en evolución, la presencia del reaseguro garantiza un músculo financiero que permite al mercado crecer rápido, que es lo que tiene que hacer un mercado de microseguros porque para él la ley de los grandes números es cuestión imprescindible". En segundo lugar, continúa Gonzalez de Frutos, "dado que el microseguro actúa sobre colectivos, personas y bienes vulnerables, es vulnerable en sí mismo. Esto supone que hay que dotarse de excelencia técnica para diseñarlo y, sobre todo, para diseñar su estructura de precios y costes. Aquí se hace presente, claramente, la capacidad de reaseguro como provisor de conocimientos y metodologías. En tercer y último lugar, no hay que olvidar que todo seguro está sometido al peligro de cúmulos y catástrofes, también el microseguro y no hace falta decir que ésta es la atmósfera que mejor respira el reaseguro".