‘Los retos de la industria aseguradora de América Latina’, ponencia de Franklin Santarell (Fitch)

ImagenEl mercado asegurador de América latina muestra marcadas diferencias en el nivel de desarrollo, principalmente, dado su relativo pequeño tamaño, se presentan numerosas oportunidades de crecimiento, pero también existen riesgos inherentes a esta condición, explicó Franklin Santarell, managing director  de América Latina de Fitch Rating, durante la presentación de su ponencia  ‘Los retos de la industria aseguradora América latina’. Y sobre estos desafíos que tiene la industria por delante se puso de manifiesto que el crecimiento esperado requiere de refinamientos en las prácticas actuales, rigurosas políticas de suscripción y en general una posición conservadora por parte de las empresas.
“Además, el desarrollo del mercado no es posible de forma aislada a otros segmentos de la industria financiera, como son los bancos, los sistemas de pensiones y los mercados de capital”, matiza. Santarell puso de manifiesto la tímida, pero creciente penetración de seguros en los diferentes países. Este crecimiento de la penetración bancaria, junto al aumento del ingreso per cápita, ha derivado en nuevos productos, que son los que han explicado esta mejora. “Venezuela y Argentina presentan severas distorsiones en sus economías y en las medidas aquí presentadas”, apuntó el managing director de la agencia de calificación.

A grandes rasgos, Santarell vaticina que “el próximo año el crecimiento económico podría ser más modesto”. Los países que más han impulsado su crecimiento real del PIB son Perú y Chile, seguidos por Colombia. En el caso de América Central aún se ubica en la cota moderada de crecimiento en 2014.

¿Cómo crecen las primas?

Bajo esta pregunta, Santarell desglosó las grandes oportunidades de crecimiento que tiene el sector, aunque hay patrones de crecimiento muy dispares en la región. Por ejemplo, Venezuela y Argentina se encuentran muy influenciados por la inflación local. Por ello, desde Fitch se destacó en la ponencia que en la mayoría de los países “nuestra previsión de crecimiento en primas en 2014 es más moderada. Estos niveles de crecimiento solo producen un tímido crecimiento en penetración, incluso en el mediano plazo”.

De esta forma, dentro de la distribución del ingreso, Santarell  explicó que la demanda de primas se comporta según la restricción presupuestaria”, donde dentro de esta línea “Venezuela y Argentina presentan cifras ajustadas que solo alcanzan una fracción de lo aquí presentado”.

Un dato que refleja esta situación se observa en que en algunos países, sobre todo del Centrocaribe, es que la prima per cápita se sitúa en 200 dólares/año por persona, es  decir, menos de medio centavo de dólar de prima por persona por día. Por ello, desde Fitch se pregunta: “Micro seguros: ¿dónde y cuándo? Para Santarell, los microseguros serían la respuesta como complemento para una mayor penetración.

La realidad y el riesgo de los mercados concentrados

La baja penetración de primas pone de manifiesto que solo una fracción de las necesidades de aseguramiento se logra cubrir a través de las aseguradoras. Para el director de Fitch en la región “dicha concentración en pocas líneas de negocio, y de pocos clientes por cada línea de negocio reducen las economías de escala propias de la industria y en ocasiones resultan en selección adversa”. De estos mercados, el negocio de vehículos suele ser el mayor negocio retenido en la región, con la excepción de Chile. “La suscripción de ramos nobles es muy limitada y con amplios niveles de cesión”, apunta. Para ellos, “los segmentos de personas pueden ser más relevantes en países que se han movido hacia sistemas de previsión social privados, pero carecen de diversificación de productos”. Para Santarell el segmento de salud, esta subestimado por el crecimiento de la participación de los administradores de salud. “Los ramos nobles aún son incipientes en la mayoría de la región de cara a las necesidades de aseguramiento”, concluye.

Otro de los aspectos que se matizó durante la ponencia es que no hay dudas que la industria es rentable, especialmente en América Central. Pero, apuntó que “la rentabilidad en el pasado fue beneficiada por un ambiente de tasas de interés altas, que probablemente no regresarán”. Asimismo, al menos la mitad de la utilidad neta viene del resultado de inversiones, puntualiza.
En cuanto al capital, se refirió a que el apalancamiento es disperso en la región: “Mayores apalancamientos, como en Chile, Brasil o México, no siempre son muestra de debilidad”, recordó. “La buena rentabilidad y prudencia de dividendos han ayudado a crecer sin consumir el capital”; por ello, destacó,“si quieres crecer, debes ahorrar”.

Para Santarell puede haber un futuro muy promisorio para la industria si “hablamos de adecuación de productos, mejores canales de distribución, prudencia en solvencia, crecimiento sostenido de las economías, mayor desarrollo de los mercados de capitales y en general aumento del ahorro Interno y una regulación proactiva”, pero, concluye, esto “podría ser solo un sueño”.