La diferencia entre las pérdidas aseguradas y el coste económico total de las catástrofes naturales es cada vez mayor y muchos países propensos a los desastres carecen de la suficiente preparación financiera. La advertencia se extrae de la publicación que SWISS RE presentó ayer en las reuniones anuales del Banco Mundial y el FMI en Lima. Esta “brecha de protección”, según la reaseguradora, sigue siendo grande a pesar de la disponibilidad de soluciones de aseguradoras innovadores. “Reducir esta brecha ayudaría a fortalecer la capacidad de recuperación económica de un país”, destaca.
Según refleja el informe, del coste económico total provocado por las catástrofes naturales en los últimos 10 años, de media solo el 30% estaba cubiertos por el seguro y el 70% restante – que se estima en aproximadamente 1,3 billones de dólares (1,15 billones de euros)- fueron asumidos por individuos, empresas y los gobiernos. “El panorama de riesgo es cada vez más complejo como el mundo se hace más interdependiente. Ningún país puede permitirse quedarse sin protección”, indica Michel M. Liès, CEO de SWISS RE.

El estudio hace hincapié que la exposición especial  y única a la que se enfrentan los gobiernos, pues normalmente asuman el coste del socorro y recuperación tras un desastre y también deben pagar por la reconstrucción de la infraestructuras. Las pérdidas no aseguradas tras una catástrofe afectan al crecimiento económico durante varios años, lo que dificulta la capacidad de un país para recuperarse.

Brecha Swiss RE