Standard & Poor’s (S&P) anunció ayer la mejora de las calificaciones de MAPFRE y NACIONAL DE REASEGUROS. Tanto en el caso de esta como en el de MAPFRE GLOBAL RISKS y MAPFRE RE, sus notas han subido desde ‘BBB+’ hasta ‘A-’ y los ‘rating’ han sido retirados de la situación de vigilancia (“creditwatch”) donde fueron colocados el 26 de noviembre de 2013. La perspectiva es “estable”.
La agencia explica que, ambos casos, “la mejora de los ‘rating’ refleja la aplicación de nuestros criterios revisados ​​sobre empresas en relación con el nivel de deuda soberana”. En virtud de estos criterios, se evalúa el impacto potencial de un hipotético impago de deuda española en el balance consolidado de las empresas, explica S&P, que con sus nuevos criterios reduce la vinculación con la deuda soberana y coloca su calificación por encima del propio ‘rating’ de la deuda soberana de España.

“Estimamos que recortes asociados con el examen de capital no conducirían a un agotamiento total del capital de solvencia regulatoria de los grupos. Esto indica, de acuerdo a nuestro criterio, que es poco probable que incurran en impago en sus pasivos de seguros bajo este escenario. Es más, consideramos que el test de liquidez daría lugar a un ratio de liquidez de más de 100%. Por tanto, superan nuestra prueba de estrés de incumplimiento soberano”, justifica la agencia.

MAPFRE

Respecto a MAPFRE, espera que “la exposición a los activos en España se mantendrá o será más baja que el nivel actual”, con una “moderada alta sensibilidad” al riego país de España. La perspectiva “estable” refleja la expectativa de que esta exposición al riesgo país español “no va a aumentar en los próximos dos años, en relación con su balance”.

Explica, además, que el grupo tiene una posición competitiva apoyada por su diversificación geográfica y de negocio, “que ayuda a mitigar los efectos de las difíciles condiciones económicas que prevalecen en España”. También, precisa, sus ganancias operativas “permanecerán ampliamente en línea con su fuerte desempeño en los últimos cinco años”.

NACIONAL DE REASEGUROS

Respecto a NACIONAL DE REASEGUROS, asegura que “las calificaciones reflejan el perfil crediticio individual de la compañía y están tres niveles por encima de la calificación de crédito soberano de España”. Asimismo, subraya que la reaseguradora “tiene el potencial de tener una calificación de hasta cuatro niveles por encima de España, dada su  moderada sensibilidad al riesgo país de España”.

En cuanto a su perspectiva, que sitúa ahora en “estable”, argumenta que se debe a que espera que NACIONAL DE REASEGUROS mantenga “una fuerte posición competitiva y al menos sólidas ganancias y capitalización”, a lo que se une sus estimaciones de que no amplíe su exposición a los activos españoles en relación con su balance en los próximos dos años.