Standard & Poor’s (S&P) anunció ayer, jueves, una confirmación en los ratings de cuatro aseguradoras, todos ellos con perspectivas ‘estable’, debido a los menores riesgos en su actividad por la mejora de la economía española. En concreto, la agencia reafirma en ‘A’ la nota para las principales entidades operativas de MAPFRE; mantiene en ‘A-’ el rating de NACIONAL DE REASEGUROS; y en ‘BBB’ para CESCE y FIATC.

Desde el punto de vista de S&P, el menor riesgo del sistema financiero ha mejorado la evaluación de riesgo del país para las aseguradoras. Destaca que el acceso “asequible” a la financiación de los mercados de capital ha mejorado “de forma considerable” en España y prevé que el programa de compra de deuda pública y privada del Banco Central Europeo (BCE) siga apoyando las “favorables condiciones de mercado” de las entidades españolas.

El mercado asegurador español mantendrá “fuertes” ganancias

“A principios de este mes revisamos al alza nuestras proyecciones de crecimiento económico de España por un margen más alto que para cualquier otra economía de la eurozona. Ahora esperamos un crecimiento medio del 3% en 2015 y del 2,6% en 2016, en comparación con nuestras anteriores proyecciones de un alza del 2,2% en 2015 y 2,4% en 2016. La recuperación española tiene una base amplia, apoyada por una recuperación gradual del crecimiento del empleo a través de una amplia de gama de sectores, desde el turismo hasta la fabricación. Esperamos que esto sustente el retorno del crecimiento en el volumen de primas de seguros, después de años de bajadas”, resume la agencia en su comunicado.

S&P espera que el mercado asegurador español mantenga “fuertes” ganancias, a pesar del aumento de la presión por los bajos rendimientos de las inversiones y de crecimiento del negocio que sigue siendo modesto, además del aumento de la frecuencia siniestral en Autos. “Las aseguradoras de Vida históricamente emparejado sus activos y pasivos. Consideramos que esto mitiga los riesgos asociados a los bajos tipos de interés”, concreta.

En su informe, la agencia destaca que la calificación de MAPFRE está tres escalones por encima de la del propio país. “A pesar de un riesgo país más benigno, el indicador independiente de perfil de crédito no ha cambiado porque estos beneficios se contrarrestan con los riesgos derivados de una ambiciosa estrategia de crecimiento del grupo, mientras que algunos de los principales mercados emergentes están experimentando una desaceleración. Además, el grupo está expuesto a algunos los países vulnerables”, señala la agencia.

En todo caso, S&P concreta que MAPFRE sigue superando su prueba de esfuerzo de incumplimiento soberano, “lo que indica que no agota su capital de solvencia regulatoria en un escenario hipotético de impago de España.

Respecto a la nota asignada a NACIONAL DE REASEGUROS, refleja el difícil mercado de reaseguro internacional en el que la compañía se está expandiendo rápidamente y la reducción de su exceso de capital, causada principalmente por un crecimiento rápido.

Las calificaciones de CESCE permanecen limitadas por las de España. “Consideramos que, como entidad pública, la aseguradora no está aislada de una potencial intervención por el Gobierno español”, comenta la agencia, que señala que los perfiles de negocios y de riesgo de crédito de la entidad son “altamente sensibles a la economía española”, donde deriva el 70% de sus primas.

Finalmente, sobre el rating de FIATC, S&P dice: “Creemos que la mejora del riesgo país de España ha ayudado a fortalecer sus perfiles de negocio y de riesgo de crédito, que están en correspondencia con la evolución de la economía española, donde deriva la totalidad de sus primas”.