Sólo el 22% de la población adulta (15,4 millones) en el país dispone de algún tipo de seguro y de esta cifra el 33% cuenta con un seguro automotriz, según se desprende de la última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2012, realizada por el INEGI, y dadas a conocer por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), con el objetivo de destacar la importancia de este recurso y fortalecer la falta de prevención existente entre la población.
La encuesta señala que el 41% de las personas que no cuenta con un seguro es porque piensan que son muy caros; el 19,7% indica que no los conoce y no sabe dónde solicitarlos; y el 18,8% considera que no los necesita o no son necesarios.

Actualmente, sólo una quinta parte del parque vehicular en México cuenta con algún seguro, si bien existen Estados que tienen mayor penetración como el Distrito Federal (92,7%), Nuevo León (54,1%), Querétaro (51,5%), Puebla (46,0%) y Tabasco (39,9%). Otros como es Guerrero (10.2%), Zacatecas (11.4%), Hidalgo (11.6%) y Michoacán (12%) cuentan con bajos niveles de penetración.

De acuerdo al valor de los sinestros registrados por el sector asegurador, la mitad de los accidentes automovilísticos que suceden en México tienen un coste promedio por persona de entre 25 y 50.000 pesos (entre 1.856 y 3.712 dólares) y de entre 10 y 15.000 pesos (entre 742 y 1.113 dólares) por daños materiales. Además, entre 2006 y 2011 se notificaron un promedio de 28.789 accidentes al año en las autopistas y puentes federales, con 30.956 lesionados y 5.014 fallecidos, escenario que se espera que cambie con la entrada en vigor de la reforma a la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, por el que se crea un Seguro Obligatorio Federal de Responsabilidad Civil Vehicular, sentando así las bases para que exista un nivel de aseguramiento básico en todo el país.

En esta línea, la Condusef sugiere a los automovilistas considerar también como una buena opción para dar cumplimiento a esta obligación los Seguros Básicos Estandarizados, ya que son productos fácilmente comparables en el coste de las primas, con un modelo de contrato estándar y requisitos simples para la reclamación y pago de siniestros, que incluye la cobertura de responsabilidad civil sobre daños materiales. También precisa que quienes ya cuenten con una póliza en vigor no necesitan contratar este seguro obligatorio para dar cumplimiento a la obligación normativa, pues ya se encuentran amparados.