Arturo Vargas Bustamante, profesor asociado en la Universidad de California en los Ángeles, Departamento de Salud

El turismo médico está evolucionando, a la vez que los destinos donde buscar esos servicios también cambia. En la región latinoamericana destacan tres modelos distintos: Costa Rica, Cuba y México. De la mano del investigador Arturo Vargas Bustamante, profesor asociado en la Universidad de California en los Ángeles, y que participó como ponente en la International Medical Travel Summit 2016, celebrada en Madrid del 24 al 26 de mayo, profundizamos en estos tres modelos, sus diferencias, puntos fuertes y su posible desarrollo futuro: “En Costa Rica, el sector público colabora bastante con el sector privado. Es una armonía casi perfecta”; “Cuba, una vez que se abra el bloqueo con Estados unidos, podría ser la mayor potencia a nivel mundial de turismo de salud”; y “México representa lo que harán la mayor parte de los países emergentes, un modelo más descentralizado”. Bajo este prisma, el Seguro tiene un papel importante y mucho que decir. Para Vargas, “el cambio más importante tiene que venir del sector privado. Porque ellos son las que tiene que hacer que el flujo de pacientes a través de las fronteras sea más fluido y seguro posible”.
‘Actualidad Aseguradora América Latina’ (en adelante ‘AAAL’).- ¿Cómo está hoy en día estructurado el turismo médico a nivel mundial? Arturo Vargas Bustamante.- Uno de los temas que estamos analizando actualmente en cuanto a turismo médico y su utilización trasfronteriza de salud es que, realmente, las diferencias son muy sutiles. En el caso del uso trasfronterizo, por ejemplo, en México, se centra en personas que viven en California y cruzan la frontera a Tijuana para hacer uso de determinados servicios de salud, como puede ser los servicios dentales, farmacéutico y atención primaria pero esa diferencia de precio atrae también a otro tipo de turistas, que buscan el precio, y que no solo van a Tijuana sino que van a otras partes de Latinoamérica, de Asia, Medio Oriente, etc. Estos turistas buscan un tipo de turismo de salud más sofisticado o muchas veces centrado en el uso de la recreación, usando los servicios de salud para otro tipo de servicios secundarios, como los cosméticos, spas, rehabilitación,… realmente la definición es muy amplia. Hablamos de gente que cruza la frontera para comprar medicamentos más baratos y de gente que se desplaza al otro lado del mundo para tener acceso a servicios de Salud más sofisticados, pero más baratos que en sus lugares de origen. Las motivaciones cambian; en EE.UU. es acceso a servicios a los que no se tiene cobertura y en Europa es que los tiempos de espera son más largos o porque tienen acceso a facilidades de capacidades turísticas.
En el caso de Costa Rica, el sector público colabora bastante con el sector privado. Es una armonía casi perfecta. Ambos saben que deben promover Costa Rica como un destino de Salud, en el que se han ido adaptando bastante; empezaron con servicios dentales y, conforme tuvieron una buena reputación en estos servicios, han invertido en otros más sofisticados.
‘AAAL’.- ¿Qué conclusiones y principales novedades ha presentado en su ponencia? Arturo Vargas Bustamante.- Esta investigación en particular se centra en cómo los gobiernos han tratado que en Cuba, Costa Rica y México se promueva el turismo médico. En estos tres casos hay puntos en común, como la infraestructura hospitalaria que ya existe y que se puede ofrecer a extranjeros, y la cercanía geográfica que hay con mercados potenciales para consumir este turismo médico, sobre todo, Estados Unidos. La excepción, de momento, es Cuba, cuyos principales mercados son Canadá, Europa y América Latina, y en este caso en concreto Venezuela, porque hay un acuerdo con este país para el intercambio de salud y por el cual los venezolanos puede recibir de forma gratuita servicios de salud más sofisticados. En mi presentación he profundizado sobre las investigaciones que se han realizado sobre turismo médico en el caso del suroeste asiático, donde ha habido estudios comparativos similares y he querido hacer una investigación similar pero para América Latina,  que no hay tanta evidencia sobre el rol que tienen los Gobiernos y  cómo lo hacen. Estos tres casos los seleccioné porque son muy diferentes los resultados. ‘AAAL’.- ¿Cuáles son las diferencias entre los modelos de Costa Rica, Cuba y México? Arturo Vargas Bustamante.- En el caso de Costa Rica, el sector público colabora bastante con el sector privado. Es una armonía casi perfecta. Ambos saben que deben promover Costa Rica como un destino de Salud, en el que se han ido adaptando bastante; empezaron con servicios dentales y, conforme tuvieron una buena reputación en estos servicios, han invertido en otros más sofisticados. Ha habido una reforma muy importante del sistema de Salud en Estados Unidos. Así pues, muchos de estos pacientes ya no necesitan ir hasta Costa. En el país son muy conscientes de estos cambios en la demanda y están haciendo cambios en su oferta para dar servicios a los pacientes que no tienen estos servicios o accesos en EEUU. Por eso, desde el sector privado se están haciendo muchos cambios en esos servicios, como por ejemplo, impulsando un call center, ya que hay muchos hispanos en Estados Unidos. Esta alianza entre lo público y lo privado ha funcionado muy bien. El otro modelo es Cuba. Como sabemos es una república socialista que está dirigida por el Gobierno, el poder está centralizado y tiene una agencia especializada, que se llama ServiMed y que es la que se encarga de ofrecer estos servicios a turistas y diplomáticos. Hay habitaciones especiales en muchos hospitales para estos clientes. Cuba ha invertido mucho en formar a sus médicos y en su sector salud, digamos como una diplomacia médica; así, cuando hay una crisis mundial, desde Cuba se ha acudido con los mejores especialistas, como fue por ejemplo el caso del Ébola, en el que han trabajado mucho los médicos cubanos.
El Gobierno cubano ha desarrollado una estrategia centralizada para tratar de promover al país como centro de turismo médico y una vez que se acabe el bloqueo con Estados Unidos poder beneficiarse de su cercanía y de la calidad de sus servicios.
Tener un buen sistema de salud ha atraído a mucha gente y con el cambio en el bloqueo con Estados Unidos, probablemente habrá una ola de turistas médicos a la isla. Además, estando tan cerca de EEUU y de Miami, que hay una alta población de jubilados, en un futuro les costará menos ir a Cuba a recibir el tratamiento y pagarlo de su bolsillo. El Gobierno cubano ha desarrollado una estrategia centralizada para tratar de promover al país como centro de turismo médico y una vez que se acabe el bloqueo poder beneficiarse de esto. El caso de México es muy diferente. Es mucho más descentralizado; no hay tanta coordinación entre lo público y lo privado. Difieren a nivel de ciudad, estado y país. Incluso a nivel federal existen desacuerdos entre la Secretaría de Turismo, que trata de promover la infraestructura mexicana y el turismo de salud y la Secretaría de Salud, que es mucho más cauta y al que le preocupan las posibles consecuencias que puede tener una negligencia, en la que sería responsable. Hay más reticencia por parte de la Secretaría de hacer esto como una gran industria. Pero los que desarrollan la infraestructura en México, los hospitales privados, tienen interés en seguir desarrollando la infraestructura privada e impulsar el turismo médico como uno de los mercados nicho. Aquí hay una gran diferencia entre Costa Rica y México. Porque México tiene un mercado cautivo muy grande, que usa el mercado de salud privado y los riesgos de desarrollar hospitales privados y clínicas de recuperación son pocos porque tiene mucha demanda interna que demanda servicios privados a pensar de tener seguros públicos. Es menos riesgosa la estrategia de México, pero es más escéptica en cuanto a potenciar el turismo porque tiene una alta demanda interna. ‘AAAL’.- Pero México tiene la ventaja fronteriza con Estados Unidos… Arturo Vargas Bustamante.- Sí. Y es muy interesante a nivel local, sobre todo gracias a esa frontera con EE.UU. Como es una república federal, tienen libertad para poner los recursos en lo que consideran importante. En concreto, en los estados de la frontera ha bajado mucho el turismo por la violencia relacionada con el narcotráfico, por lo que una alternativa es enfocar el turismo al sector salud. Los gobiernos de Baja California y de Chihuahua han puesto muchos esfuerzos en promover sus ciudades fronterizas como Cuidad Juárez o Tijuana. Incluso Hospitales de EEUU que tiene una gran reputación han llegado a acuerdos para abrir clínicas en Tijuana y Ciudad Juárez. Obviamente, Ciudad Juárez no está tan avanzada como Tijuana, pero ven una opción para crecer. Asimismo, otras ciudades, como Monterrey, México y Guadalajara, están siendo muy activos al respecto y están estableciendo alianzas con sus hospitales. Por ejemplo, Monterrey ha llegado a alianzas con hospitales de Texas para que le pongan su nombre a los hospitales y compran sus recursos. Son unos esfuerzos más descentralizados y con una estrategia más del mercado, que evoluciona de manera más natural que un gobierno más activo y militante en promover esto. El Seguro tiene una gran oportunidad ‘AAAL’.- ¿Qué papel tendrán las aseguradoras? Arturo Vargas Bustamante.- En el caso de México y de Costa Rica el mercado de Seguro no está tan desarrollado como Estados Unidos. Si no tienes una clase media interesada en el seguro privado, estos turistas médicos lo pagan de su bolsillo, pero pagan porque muchas veces el copago o el deducible son demasiado alto en sus lugares de origen; por eso les merece la pena pagar, contando con los diferenciales de los costes en los servicios médicos. Los seguros necesariamente tienen una oportunidad en esos clientes, que se sienten cómodos viajando a otros lugares para obtener estos servicios. Hay ejemplos de seguros globales de ejecutivos que viven en distintos países. Pero se puede generalizar para personas que están abiertas a la posibilidad de que algún día necesiten una intervención médica y que no les importe usarlo en los distintos países. En Estados Unidos se ha tratado de incentivar, sobre todo entre los empleadores, que ofrecen que te puedas operar cerca de tu casa o en un centro de excelencia, como Clínica Mayo o Cleveland. También hay planes de salud que te dan la opción de poder tener ese servicio de salud, por ejemplo, en la India. Hay muchos Latinos/Hispanos en EEUU que conocen y están familiarizados con los servicios de Salud de México; de esta forma, si su empleador paga el deducible o el copago, prefieren irse a operar a México. Sería darles una opción, que puedan elegir dónde se quieren operar. El mercado de seguros está evolucionando en ese sentido, pero con la reforma de Obamacare todavía son muy cautos. Creo que primero quieren ser rentables en ese modelo y cuando sepan cómo sobrevivir en el mismo se volverán más sofisticados y ofrecerán estas opciones dentro de sus modelos de seguros y en los se incluirá la posibilidad de seguros médicos fuera de la frontera del país. Será en este punto cuando los mercados de seguros tendrán un papel importante dentro de los seguros médicos, sobre todo porque actualmente no hay mucha regulación al respecto.
México es muy diferente. Es mucho más descentralizado; no hay tanta coordinación entre lo público y lo privado. Hay una gran diferencia entre Costa Rica y México. Porque México tiene un mercado cautivo muy grande, que usa el mercado de salud privado y los riesgos de desarrollar hospitales privados y clínicas de recuperación son pocos porque tiene mucha demanda interna que demanda servicios privados a pensar de tener seguros públicos. Es menos riesgosa la estrategia de México, pero es más escéptica en cuanto a potenciar el turismo porque tiene una alta demanda interna.
‘AAAL’.-  Es un mercado poco regulado, como bien has dicho; entonces, en el caso de negligencia ¿quién se hace cargo? Arturo Vargas Bustamante.- Muchos gobiernos, principalmente de Europa y EE.UU., están en desacuerdo con promover el turismo médico como una industria. Lo ven como un riesgo y, de hecho, estas situaciones suceden mucho. Por ejemplo, yo vivo en California y hay muchos casos que llegan por Emergencia y son de gente que fueron a Corea del Sur y tienen una crisis médica y los médicos no saben por qué pasó. Para poder reducir estos riegos, por ejemplo, se podría tener un expediente médico electrónico mundial, al que se pueda acceder de manera local, aunque cueste mucho dinero.  O también mediante acuerdos entre hospitales, en los que, por ejemplo, si sucede algo o hay que ver al paciente porque necesita servicios hospitalarios se cobre por ese problema al hospital donde se realizó la operación o al seguro. Todavía esto está en su infancia. Hay muchos riesgos y los bróker, los que conectan a pacientes con los proveedores, ponen esta situación enfrente del paciente. Asimismo, también existen seguros sobre negligencia médica. Puedes contratar un seguro privado y si sucede algún evento no deseado por el que tengas que usar los servicios médicos, sea el seguro el que page este evento, pero es todavía muy limitado y el seguro en estos casos es muy caro, por lo que le baja el atractivo de realizar ese tratamiento en el extranjero. Una opción que están promoviendo en Costa Rica es la telemedicina. De esta forma, puedes irte a Costa Rica a hacerte un tratamiento y si necesitas un seguimiento de esa operación por el médico, digamos por ejemplo mensualmente, puedes conectarte a través de ordenador o la Tablet y hablar con el médico para que te  haga este seguimiento. Pero, no obstante, si necesitas ir al hospital es cuando resulta incierta tomar la decisión de irte a otro país.
Los seguros necesariamente tienen una oportunidad en esos clientes, que se sienten cómodos viajando a otros lugares para obtener estos servicios. Hay ejemplos de seguros globales de ejecutivos que viven en distintos países. Pero se puede generalizar para personas que están abiertas a la posibilidad de que algún día necesiten una intervención médica y que no les importe usarlo en los distintos países.
‘AAAL’.-  ¿Cuáles son los servicios que más demanda? Arturo Vargas Bustamante.- Varían mucho; por ejemplo, Costa Rica empezó con servicios dentales y ahora ofrecen mucha cirugía estética y también han desarrollado  e invertido mucho los servicios de cardiología y oftalmología. En el caso de Cuba, por el contrario, no impulsan tanto la medicina estética, pero tienen muy desarrollada la industria oftalmológica e incluso ofrecen tratamientos para enfermedades consideradas incurables en otros países como la retinitis pigmentosa. El bloque de EUA ha hecho que la industria de la salud en Cuba evolucione de manera independiente. Incluso han desarrollado su propia industria bioquímica local que ha creado vacunas que son muy costo-efectivas.. De esta forma, si son inteligentes, en Cuba se podría convertir en una gran potencia, porque se está investigando mucho sobre tratamientos y protocolos que aún hoy en día no se ha investigado en países desarrollados, donde se financia más aquellos tratamientos que más demanda la sociedad y los laboratorios farmacéuticos no se centran en aquellos que tienen poca demanda, por ejemplo, en la malaria, que no le preocupa al primer mundo. Sin embargo, los cubanos han desarrollado protocolos y nichos que en otros países desarrollados no han impulsado. Por ejemplo, la vacuna en contra del cáncer de pulmón que desarrollaron recientemente. Costa Rica posee la mejor armonía entre lo público y lo privado ‘AAAL’.-  ¿Cuál es entonces desde su opinión el mejor modelo de turismo médico de estos tres casos que ha investigado? Arturo Vargas Bustamante.-  Podemos decir que el modelo país de turismo médico que ofrece más equilibro entre tratamientos estéticos, spa y lo que conocemos como medicina tradicional es Costa Rica. San José en este campo tiene la ventaja. Además tiene a las agencia de viaje muy enfocadas en potenciar el turismo médico. No obstante, tengo que investigar más este punto, pero una parte negativa que tiene este modelo es que los médicos del país prefieren trabajar más en los hospitales privados porque les pagan mejor y se queda desbastecida la medicina pública del país. Incluso, Costa Rica a veces para subsanar este problema demanda médicos cubanos para que cubran estas deficiencias. ‘AAAL’.-  Un gran consumidor del turismo médico es el estadounidense, ¿cómo ha afectado la reforma de Salud impulsada por Obama a este tipo de demandas? Arturo Vargas Bustamante.-  Actualmente la gente está contenta con la reforma de Salud llevada a cabo por el presidente. El índice de adultos no asegurada ha bajado un 25%. Hay mucho optimismo por la reforma. Pero, cómo va a afectar al seguro médico es incierto. Lo que sí pasa es que mucha de esa gente que ahora tiene un seguro no conocía cómo funciona realmente y lo que pensaba es que iba a poder acceder a todos los proveedores y servicios que quisieran. Tiene entonces problemas de acceso, luego están las cuotas especiales y por eso se habla de un positivismo inicial y habrá que ver cómo evoluciona esa demanda. Los aseguradores también se están adaptando a estos mercados. No sabemos cómo va evolucionar la demanda y la oferta.
En conclusión, creo que en el futuro el Gobierno va a ser más reactivo que activo y será el sector privado el que tenga que ser activo y tratar de que el mercado sea más fluido. Tendrá que dar respuesta a los problemas actuales donde el mercado de turismo médico falla y obviamente siempre teniendo en cuenta la efectividad de este mercado: bajo coste y la mejor calidad.

El sector privado liderará la demanda

‘AAAL’.-  ¿Cuál será el futuro del turismo médico y cómo se desarrollará en estos tres casos concretos? Arturo Vargas Bustamante.-  Yo creo que al menos el mayor intercambio y la mayor movilidad de la población que los hace comparar precios y calidades en los distintos países van a seguir manteniéndose. ¿Cómo de rápido será esa transición? Dependerá de los gobiernos. La gente va a seguir viajando muchas veces con una perspectiva de riesgo muy diferente a la que de verdad están afrontando. Con la mayor movilidad, esto hará que siga creciendo. Los gobiernos van a seguir enfrentándose a restricciones de presupuesto y de personal que van a crear incentivo para viajar fuera para obtener estos servicios que serán más restringidos o costosos. Pero yo creo que el cambio más importante tiene que venir del sector privado. Porque ellos son los que tienen que hacer que el flujo de pacientes a través de las fronteras sea más fluido y seguro posibles. Que están protegidos en sus países de origen pero que también puedan hacer uso por ejemplo de la telemedicina, algo que antes no se podía hacer. Existen muchas oportunidades, pero creo que los Gobiernos van a ser mucho más lentos en hacerlas y el sector privado sí tiene iniciativa y ve una oportunidad para que este mercado se desarrolle y funcione mejor; podrá así hacer que todo evolucione de una manera menos caótica. No creo que disminuya el turismo médico, pero también creo que  hay unas perspectivas demasiado optimistas. Ahora mismo no hay tanta infraestructura posible en los países en vías de desarrollo para que se pueda cubrir esa alta demanda de turistas extranjeros. Sobre los tres casos analizados, pienso que Costa Rica seguirá impulsando el turismo médico gracias a los acuerdos y cooperación de los gobiernos y el sector privado. Una vez que Cuba se abra definitivamente y tenga pleno acceso al mercado estadounidense será una gran potencia mundial de turismo médico. No solo porque tiene la estructura turística, sino que ya tiene la infraestructura médica y una industria naciente local de productos de salud que los hará más innovadores y los ayude a mantener el menor coste y la alta calidad del sistema cubano.  Y México irá en la línea de la mayor parte de los países emergentes, como Malasia o Tailandia. Tiene una multiplicidad de gobiernos con centros de excelencia en ciudades grandes, donde los gobiernos locales, federales y estatales se coordinen para armonizar regulaciones y garantizar la seguridad de los pacientes, seguir promoviendo que haya médicos suficientes para la población local y los turistas que vengan de fuera. En conclusión, creo que en el futuro el Gobierno va a ser más reactivo que activo y será el sector privado el que tenga que ser activo y tratar de que el mercado sea más fluido. Tendrá que dar respuesta a los problemas actuales donde el mercado de turismo médico falla y obviamente siempre teniendo en cuenta la efectividad de este mercado: bajo coste y la mejor calidad.