La amenaza terrorista impulsada por los extremistas islámicos está elevando los niveles de riesgos de las economías occidentales. Según el último Mapa Político y de Terrorismo de AON, elaborado en colaboración con The Risk Advisory Group, en concreto, nueve países desarrollados, Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estonia, Francia, Alemania, Irlanda y Noruega, han sido valorados con mayor riesgo.
Muchos de estos aumentos se deben en gran medida al aumento de las amenazas terroristas, la mayoría de las cuales se derivan de la creciente influencia del Estado Islámico (IS), así como la amenaza constante de los afiliados y simpatizantes de Al-Qaeda, señala el informe.

Entre los principales riesgos para las empresas se incluye el aumento de las amenazas de terrorismo en las economías desarrolladas y un entorno geopolítico progresivamente incierto y peligroso, donde el riesgo de conflictos armados está aumentando en medio de las inestables luchas regionales de poder, puntualiza el broker.

Scott Bolton, director de desarrollo de Negocios y Relaciones de AON RISK SOLUTIONS, destacó que “el mapa supone una herramienta clave de análisis que ayuda a nuestros clientesentender su exposición al riesgo en cualquier parte del mundo. Es interesante comprobar cómo Europa se enfrenta a un riesgo creciente desde la irrupción del Estado Islámico. Las organizaciones necesitan comprender cómo pueden mitigar el riesgo en estos países así como desarrollar programas de seguros de terrorismo más alineados con su verdadera exposición”.

El mapa muestra un panorama mixto, con una reducción neta en las calificaciones de riesgo país en todo el mundo, pero, no obstante, subrayan, con la violencia política y el terrorismo se corre el riesgo de concentrar e intensificar este riesgo en torno a un menor número de países. La calificación de riesgo se redujo en 21 países y aumentó tan sólo en 13. La foto global también presenta una marcada polarización, con concentraciones de riesgo en el sur de Asia (principalmente Afganistán y Pakistán), África del Norte y Oriente Medio.

Estos resultados ponen de manifiesto que el terrorismo y la incertidumbre geopolítica son riesgos que las organizaciones no pueden ignorar, y que son relevantes tanto en economías desarrolladas como en mercados emergentes. En un mundo híper-conectado, los problemas en otras regiones pueden afectar a nivel local y la violencia política se puede extender rápidamente sin previo aviso. No obstante, un alto nivel de riesgo no significa que automáticamente estas áreas estén cerradas a la actividad empresarial. Las empresas pueden explotar las oportunidades en cualquier mercado siempre que utilicen datos y análisis de alto nivel y calidad, y cuenten asimismo con una estrategia para gestionar estos riesgos”.

“Estos resultados ponen de manifiesto que el terrorismo y la incertidumbre geopolítica son riesgos que las organizaciones no pueden ignorar, y que son relevantes tanto en economías desarrolladas como en mercados emergentes. En un mundo híper-conectado, los problemas en otras regiones pueden afectar a nivel local y la violencia política se puede extender rápidamente sin previo aviso. No obstante, un alto nivel de riesgo no significa que automáticamente estas áreas estén cerradas a la actividad empresarial. Las empresas pueden explotar las oportunidades en cualquier mercado siempre que utilicen datos y análisis de alto nivel y calidad, y cuenten asimismo con una estrategia para gestionar estos riesgos”, explicó, por su parte, Henry Wilkinson, Head of Intelligence & Analysis en The Risk Advisory Group.