RSA confirmó ayer en su comunicado unos resultados “decepcionantes y pobres” del pasado año, donde destacan unas pérdidas antes de impuestos de 244 millones de libras (297 millones de euros), aunque con un beneficio antes de impuestos normalizado de 427 millones (520 millones de euros). Por su parte, las primas netas emitidas crecen un 3% a tipos de cambio constantes hasta los 8.700 millones de libras (10.597 millones de euros). El grupo explica que los impactos en el resultado relacionados con la meteorología ascienden al 3,5% de las primas, porcentaje considerablemente superior a la media de los cinco años anteriores.
Asimismo, tuvo un beneficio técnico de 57 millones (69,4millones de euros) –en 2012, fue 358 millones / 436 millones de euros-; un resultado técnico normalizado de 309 millones (376 millones); y un resultado de las actividades de inversión que ascienden a 493 millones (457 millones de euros), por los 515 millones (627 millones de euros) de 2012.

CAMBIO DE RUTA

“Creemos que RSA puede ser una empresa muy sólida dentro de su sector. Hoy anunciamos planes de actuación firmes diseñados para conseguir ese objetivo. Nuestro negocio estratégico, nuestros 19 millones de clientes y nuestro personal constituyen la base sobre la que cimentaremos este trabajo”, afirma Stephen Hester, consejero delegado de RSA. Este plan estratégico del grupo pasa por convertir a Reino Unido e Irlanda, Canadá, Países Escandinavos y Latinoamérica en el núcleo de la compañía en el futuro. Una nueva hoja de ruta que se centrará en “dar un buen servicio a nuestros clientes. Operar con una capitalización sólida. Centrarnos en generar valor para el accionista”, confirma Hester.

Dentro de los cambios que emprenderá el grupo también se están ejecutando programas de mejoras operativas centrados en la gestión de la cartera y la eficiencia en el gasto y se han puesto en marcha varios procesos de desinversión con los que se pretende recaudar una cifra en torno a 300 millones (365 millones de euros) en 2014.

RSA explica en el comunicado que han concluido las medidas de gestión del capital para reducir la exposición a las acciones y los inmuebles y poner en marcha nuevas estructuras de reaseguro. A su vez también ha concluido la revisión independiente de las reservas. La conclusión alcanzada, apunta el comunicado, es que las reservas se encuentran en una horquilla razonable. Por último, el grupo afirma que la evaluación propia del margen en las reservas a fecha del 31 de diciembre de 2013 es del 5%, por lo que propone una ampliación de capital con derechos de suscripción preferente con el fin de recaudar 775 millones (943 millones de euros). “Debido al impacto en los resultados de 2013, no se puede justificar el pago del dividendo complementario”, apostilla el comunicado.

Hester se mostró muy sincero con unos resultados que “son pobres y tenemos que afrontar con decisión los problemas de los malos resultados y la capitalización insuficiente. Creemos que esta ampliación, en combinación con una serie de importantes medidas internas, dará a la capitalización del grupo solidez de cara al futuro”. Asimismo, añadió que “nos dará también las bases que necesitamos para centrarnos firmemente en afinar la estrategia, mejorar el servicio al cliente en nuestros negocios estratégicos y conseguir mejoras operativas y, a partir de ello, generar rentabilidades atractivas sobre unos recursos propios tangibles más sólidos”.