Tribuna deMiguel Benito

Estable con incidencias. Esta es la perspectiva que pronostica la agencia de calificación S&P para el reaseguro global en los próximos tiempos, por varios motivos, empezando por los bajos tipos de interés y el exceso de capital, tanto tradicional como alternativo, que ha buscado la rentabilidad de este negocio, hasta ahora situada en una banda entre el 6% y el 8%. El mercado blando al que ha dado lugar este exceso de capital irá corrigiéndose a medida que se vaya conociendo el impacto de las últimas catástrofes en las cuentas.

  • Coincide en el análisis el CEO de HANNOVER RE, Ulrich Wallin, que en el marco del último Rendez-Vous de Montecarlo anunciaba que el mercado mundial del reaseguro No Vida muestra pocos cambios, a la espera de que la estabilidad de precios marque las renovaciones de reaseguro en enero de 2018, especialmente en EEUU. “A pesar de los peores resultados empresariales en algunas áreas y a la erosión de las reservas, muchas empresas cuentan todavía con buenos recursos de capital” También apuntó a que se está despertando la demanda de reaseguro en algunos lugares de Asia y América del Norte, y que hay líneas específicas, como los ciberriesgos, que anticipan una demanda de gran recorrido.

    Pero volvamos a los desastres. El verano ha sido devastador. Si el huracán Harvey causó importantes daños en Texas y otros estados próximos a finales de agosto, el siguiente, Irma, provocó grandes daños en el Caribe y en Florida. La evaluación de daños se sitúa en unos 78.000 millones dólares para el Harvey y las estimaciones de daños del Irma alcanzarían los 120.000 millones de dólares. Por si fuera poco, el huracán María dejó Puerto Rico y otros lugares con un panorama desolador. La destrucción de infraestructuras en Puerto Rico fue de tal calibre que miles de efectivos de la Guardia Nacional se han trasladado a la isla para colaborar en las tareas de reconstrucción. El impacto siniestral de estos tres huracanes sobre las cuentas del seguro y el reaseguro serán imprecisas por un periodo de tiempo, atendiendo al hecho de que además de estimar los daños existe un lucro cesante difícil de cuantificar hasta que la actividad industrial y empresarial se recupere. En cualquier caso, el impacto de estos huracanes deja en mantillas las consecuencias de los otros tres calificados como “huracanes mayores” por el NHC (Centro Nacional de Huracanes de EEUU), registrados en el año: Kenneth, Fernanda y Eugene. A eso hay que añadir las consecuencias del terremoto de Chiapas de 7 de septiembre, de una magnitud de 8,2 grados en la escala de Richter, y el de Puebla, de 19 de septiembre, de 7,1 grados.

    Fitch mantiene su pronóstico negativo para el Reaseguro

    Irma y María han puesto a prueba la capacidad que posee el mercado de No Vida en Florida. Según la agencia A.M. Best, la rentabilidad que muchos han buscado a través de los bonos catástrofe se ha visto comprometida. Bonos por valor de 24.700 millones dólares al cierre del primer semestre del año, de los cuales, unos 12.500 millones dólares cubrían riesgo de tormenta o viento en EEUU. También tras esta cadena de desastres, MUNICH RE anunció que, pese al buen comportamiento de sus negocios en 2017, era muy probable que no alcanzara el objetivo de beneficios propuestos para el año en una banda entre los 2.000 y los 2.400 millones de euros. Por su parte, SWISS RE, que se ha colocado como primer reasegurador mundial por volumen de primas, estima que los precios del reaseguro No Vida dejarán de tender a la baja para estabilizarse, dado el fuerte impacto económico y asegurador de la situación desatada tras estos violentos sucesos de la naturaleza. Ante este escenario, Fich difiere de otras agencias y mantiene un pronóstico negativo para el reaseguro, a lo que contribuye la situación de los mercados financieros, la presión de los precios y el impacto de grandes eventos catastróficos. Y el año no ha terminado.