Fitch publicó ayer su informe ‘Perspectiva 2015 para el reaseguro global’, en el que dibuja un horizonte negativo para el sector, debido a que la “intensa” competencia en el mercado y la ralentización de la demanda por parte de los cedentes ha llevado a un “mercado blando para las reaseguradoras”. Además, añade la agencia, “el alto nivel de capital alternativo nos lleva a esperar que los precios sigan cayendo y que los términos y condiciones se debiliten en 2015 en una gama más amplia de líneas de negocio”.
A pesar de estos “crecientes vientos en contra”, Fitch mantiene una perspectiva de calificación ‘estable’, lo que supone un escenario base en el que en los próximos 12-18 meses la mayoría de los reaseguradores “serán capaces de mantener una adecuada rentabilidad global y una fuerte capitalización, a pesar de los precios blandos, y que cualquier disminución en los ingresos estará dentro de rangos que las calificaciones actuales pueden tolerar”.

La agencia no espera importantes variaciones en los ‘rating’ de gran parte de las reaseguradoras que califica, pero advierte de un mayor riesgo para un determinado grupo de entidades pequeñas ‘monolíneas’, especialmente aquellas con carteras centradas en riegos de catástrofes.

Por otro lado, Fitch indica que la persistencia de los bajos rendimientos de las inversiones “aumenta el riesgo de comportamientos adversos, ya que tanto reaseguradores como inversores buscan mayores retornos”.

“La entrada de capital alternativo –detalla la agencia- ha traído consigo un selecto uso de estrategias de inversión de alto riesgo, que no solo afectan a la calidad del balance, sino que están diseñadas para proporcionar una ventaja de precios para el reasegurado, lo que puede agravar el mercado blando”. En opinión de Fitch, el crecimiento del capital alternativo es visto como algo negativo para las calificaciones de las reaseguradoras tradicionales.

Finalmente, la agencia considera que “el mercado blando actual no solo es un ciclo normal, sino un signo de un cambio estructural”.