El gran desafío a corto y mediano plazo que enfrentan las economías latinoamericanas, particularmente aquellas que ostentan el grado de inversión, es encontrar la vía para reimpulsar su crecimiento y validar el modelo económico después del súper-ciclo de los commodities. El menor todavía ajustado desempeño económico esperado para la región en 2016 se explica principalmente por la tenue perspectiva de precios de commodities, el moderado crecimiento de China y las condiciones de financiamiento internacional más ajustadas.