EIOPA observa que los riesgos para la estabilidad financiera identificados en su informe anterior, publicado en diciembre de 2014, en líneas generales se mantienen inalterados. Así, en la edición de mayo de su estudio, continúa observando un débil entorno macroeconómico, uno periodo prolongado de bajos tipos de interés y el aumento en los riesgo crediticios que siguen afectando al sector (re)asegurador y de pensiones en todo el territorio europeo.

El actual programa del BCE de expansión cuantitativa (QE- quantitative easing) en la zona del euro puede crear condiciones favorables para las aseguradoras y los fondos de pensiones a largo plazo, señala el comunicado emitido por la autoridad europea, siempre que -añade- el crecimiento económico mejore. Sin embargo, mirando a corto plazo, el QE ha reducido aún más la tasa libre de riesgo y, por lo tanto, pone una presión adicional en los modelos de negocio de ciertas aseguradoras y fondos de pensiones.

Por otra parte, el programa de QE podría reducir significativamente el volumen de mercado para algunas clases de activos. En estas circunstancias, el comportamiento gregario de los inversores relacionados, pone como ejemplo EIOPA un deterioro de la situación geopolítica, podría desencadenar un escenario de riesgo invertido.

En concreto, en el sector asegurador, los retornos y la rentabilidad de los productos siguen estando bajo una fuerte presión que, además, según señala el comunicado, hay que sumarle “un impacto potencialmente negativo sobre la solvencia”.

En el sector de reaseguros, los riesgos que emanan de un entorno de bajos tipos de interés pueden exigir que la industria de reaseguros se consolide aún más. Las primas de reaseguro han sido sometidas bajo presión ya que se enfrentan a la competencia continua de fuentes no tradicionales de capital, puntualiza el comunicado.

Por último, en el caso de los fondos de pensiones de Empleo, cada vez se enfrentan a más desafíos, señala la EIOPA, como el caso de los planes de beneficios definidos se ven afectados negativamente por la disminución de las tasas de interés, casi de la misma manera que los productos de seguros de retorno garantizados. El futuro de los planes de aportación definida también está bajo restricción.

“La realidad macroeconómica actual está generando graves desafíos para ciertos modelos de negocio de fondos de pensiones y seguros. En este entorno, es fundamental que los supervisores observen la situación atentamente y cuestionen a la industria sobre la sostenibilidad de sus modelos de negocio”, exhorta Gabriel Bernardino, presidente de la EIOPA. El directivo añadió que “es necesaria una acción de la industria para hacer frente a las vulnerabilidades actuales y reestructurar sus productos. Las medidas transitorias incluidas en Solvencia II deberían utilizarse para garantizar una transición fluida hacia el nuevo marco normativo, evitando interrupciones en el mercado, a la vez que garantiza que las empresas adopten las medidas necesarias para reestructurar sus negocios”. 

Acceso al informe de EIOPA