Alta diversificación, apetito controlado por el riesgo y un sólido rendimiento del capital, estos tres pilares son los ingredientes principales de SCOR o, lo que es lo mismo, las claves de ‘Optimal Dynamics’, el nuevo plan estratégico del grupo. A esta receta, indica Denis Kessler, CEO y presidente del grupo en una entrevista exclusiva en Actualidad Aseguradora, habría que añadirle que “somos muy prudentes gestionando la exposición”. Un ejemplo, relata, “es la transferencia del riesgo de mortalidad extremo que realizamos recientemente, con la que abordamos el riesgo de pandemia”. En cuanto a la amenaza de alzas en los tipos de interés, explica que “tenemos una posición inversora conservadora y a corto plazo. Podemos aguantar un entorno de bajos tipos y estamos totalmente preparados para una subida de los mismos y, potencialmente, de la inflación”.
La armonía que el grupo posee entre el mercado de Vida y No Vida refleja  “un equilibrio mucho mayor al respecto que el resto de reaseguradoras globales y nuestro mix de aproximadamente el 50% nos aporta unos beneficios de diversificación extraordinarios. También, muestra el amplio abanico de productos y servicios que podemos ofrecer a los clientes”.

Sobre la entrada de nuevas formas de capital en el mercado, Kessler destaca que “es uno de los puntos más controvertidos en la actualidad. Para muchas reaseguradoras, supone una amenaza. Nosotros tenemos un punto de vista más matizado”. “Utilizamos -añade- los títulos vinculados a riesgos (ILS) como una forma efectiva de comprar protección; el contrato de mortalidad extrema que he mencionado antes es un buen ejemplo”. En cuanto a las posibles adquisiciones, Kessler es tajante, “los objetivos establecidos en el plan estratégico no incluyen nuevas adquisiciones. Nuestras ambiciones se pueden satisfacer orgánicamente”.

“EL SEGURO ESPAÑOL HA SIDO CAPAZ DE SOPORTAR LAS CONSECUENCIAS MÁS GRAVES DE LA CRISIS”

El presidente de SCOR observa con optimismo el futuro de la actual crisis económica y su implicación en el seguro mundial. “A pesar de la crisis financiera, que impactó en los activos del sector, y el alto nivel de catástrofes naturales, que afectaron al pasivo, no ha habido ninguna quiebra ni necesidad de ayudas por parte del gobierno, a diferencia de la banca. El Reaseguro siempre ha sido capaz de aportar capacidad y seguridad a sus clientes”.
Para Kessler la industria en su mayoría ha superado la prueba y el modelo de negocio se ha visto refrendado: “Una regulación más sofisticada, la obligatoriedad de llevar a cabo un planteamiento económico y también los Pilares 2 y 3 de Solvencia II, conducirán a un sector sin duda más fuerte. A ello ayudarán también los cambios que están realizando algunas aseguradoras de Vida en los productos que ofrecen y la simplificación de las garantías financieras”.

Su visión de España parte de un país que “en los últimos años ha dado pasos para aplicar reformas estructurales que permitirán un aumento de la competitividad de la economía”. Bajo este prisma, según explica, “un entorno financiero sólido ayudará a dar credibilidad e inspirará la confianza de los inversores en el país”. Aunque todavía tiene muchos retos que afrontar, apunta: “Por un lado, y como sucede en muchas economías occidentales, debe considerarse el control de la deuda pública. Más aún, el envejecimiento de la población, junto con una tasa de nacimientos baja, es una amenaza a la sostenibilidad del sistema público. Esto afecta a las pensiones, pero también hay que tener en cuenta el resto de necesidades y costes asociados con la población anciana, como por ejemplo, la atención sanitaria y la dependencia. Otro reto clave es el desempleo”.

En este contexto en general, asevera Kessler, “el mercado asegurador ha sido capaz de soportar las consecuencias más graves de la crisis económica y ha transmitido estabilidad y fortaleza al sistema”. Sin embargo, no es inmune a la crisis económica y financiera. “En Vida, las restricciones al crédito bancario y la disminución de los préstamos han tenido un efecto importante sobre el que la industria está trabajando. En No Vida, el parón del crecimiento económico ha hecho reducir los ingresos por primas”.

No obstante, matiza, “en el reaseguro de Vida vemos oportunidades para financiar negocios en mercados maduros, incluyendo España. Algunas compañías de Vida europeas están soportando presiones sobre su capital debido a la regulación de Solvencia II. Y algunos propietarios de compañías de Vida, por ejemplo los bancos, también desean liberar su capital comprometido en operaciones de Vida”. La apuesta de SCOR por España es fuerte: “Nosotros ya demostramos nuestro compromiso con el mercado español a comienzos de año con una gran transacción financiera”.