La caída de los precios del petróleo tiene implicaciones globales que afectan a todos los sectores económicos. América Latina, uno de los mayores productores de crudo vive esta situación muy de cerca. Por este motivo, y tras la publicación del último informe de COFACE sobre el panorama de América Latina ante la baja de estos precios, hablamos en el último número de marzo de Actualidad Aseguradora América Latina con Patricia Krause, economista para la región de américa latina de la aseguradora de crédito en la que analiza la situación actual, así como quién podrá ganar y quién podrá perder en este escenario.
En general, el efecto se sentirá en algunos ingresos del gobierno a corto plazo. Esta realidad será palpable para países como Venezuela, Ecuador y Colombia, que son exportadores netos de petróleo y en donde el gobierno recibe los ingresos del petróleo. México también es un ejemplo, pero para este año 2015 el efecto negativo estará mitigado por un programa de coberturas al que se comprometió el gobierno con el objetivo de proteger sus ingresos de las volatilidades en los precios del petróleo (la cobertura se negoció a 76,40 dólares por barril).

“A más largo plazo esto podría afectar el petróleo y a los planes de inversión en shale gas. Por ejemplo, los planes de inversión en shale gas en Argentina (Vaca Muerta), de petróleo en Brasil (yacimientos de Pre-Salt) y en México. Se espera que en el caso de este último reciba una gran afluencia de dinero debido a su reforma energética aprobada en diciembre de 2013 y que se puso fin a un monopolio de perforación propiedad de la petrolera estatal Pemex durante 76 años. Los precios más bajos reducen el atractivo de estos proyectos, principalmente de yacimientos petrolíferos en aguas profundas. De esta manera, el gobierno mexicano decidió ofrecer en las primeras licitaciones yacimientos petrolíferos en aguas de poca profundidad”, explica en la entrevista.

Venezuela y Chile, los dos lados de la balanza

Según la directiva, “el principal perdedor de América Latina es, claramente, Venezuela, ya que tiene las mayores reservas probadas en el mundo, el petróleo representa el 95% de las exportaciones del país y la mitad de los ingresos de su presupuesto. Por su parte, Ecuador y Colombia también se verán afectados, pero con menor intensidad. En cuanto al efecto negativo que tendrá sobre Brasil, Argentina y México, será más intenso a mediano plazo, si los bajos precios persisten, como he comentado”.

No obstante, “en el otro lado de la balanza, Chile puede ser el único beneficiado”, matiza Krause, ya que depende “de los recursos energéticos importados. No obstante, las primeras cifras muestran que el impacto sobre los precios del petróleo locales no se situaban en la misma intensidad que la fuerte caída en la cotización internacional”.

Por último, reseña que “no vemos grandes efectos sobre el mercado de seguros de Crédito, al menos a medio plazo. El principal país afectado, Venezuela, es un país que está fuera de la cobertura de COFACE. Los precios más bajos del petróleo reducen el atractivo para los inversores de los yacimientos de petróleo y shale gas, por lo que sí se reducen los planes de inversión de los caso de Brasil, México y Argentina.

Lea la entrevista íntegra así como otros contenidos en el último número de Actualidad Aseguradora América Latina