Un nuevo paradigma regulador dibuja el futuro del mercado asegurador, impulsado por la Supervisión Basada en Riesgo (SBR): “Un mercado mucho más profundo, transparente y estable. Los modelos de SBR permitirán calibrar de mejor manera los requerimientos de capital según el nivel de riesgo específico del asegurador”, augura Tomás Soley Pérez, superintendente de la SUGESE de Costa Rica y presidente de la ASSAL.
Cuestionado por este y otros temas que unen a la región bajo el paraguas de la supervisión y el intercambio de información en el último número de ‘Actualidad Aseguradora América Latina’, Soley afirma que “el modelo SBR nos propone una visión más amplia que permita valorar la entidad más allá de su fortaleza patrimonial. La permanencia de una aseguradora en el mercado requiere, además, de un capital suficiente para afrontar los riesgos de la actividad, de una gestión robusta de estos riesgos y un buen gobierno corporativo”. En resumen, “el supervisor debe entender que no hay capital que compense una mala gestión, y allí es donde ponen un nuevo acento estos modelos”.

Una supervisión con la que se aspira “a alcanzar los mejores estándares en supervisión es un derrotero que beneficia en última instancia al consumidor en tanto potencia mercados más robustos, eficientes y transparentes. Para lograrlo sin duda se requiere preparar a los mercados para su implementación gradual. El ritmo y velocidad que se le imprime dependerá de la dinámica y características especiales de cada país•.

Uno de los puntos sobre los que hay que trabajar es en potenciar la cultura de aseguramiento entre la sociedad: “Los niveles de profundidad de un mercado están relacionados con el nivel de ingreso de los países, así como la educación financiera y previsional existente. Definitivamente, mientras los niveles de ingreso per cápita no tengan un crecimiento importante, la penetración del seguro se verá acotada”.

Explica que el nivel de educación financiera, y en particular de seguros, “constituye una brecha para lograr mayor penetración del Seguro. Un consumidor informado, con herramientas básicas para realizar una compra inteligente, potenciará la transparencia y profundidad del mercado. La educación financiera y los instrumentos de mayor transparencia son tarea permanente para todos los países”.

Por ello, afirma que “el diseño de productos adecuados para nichos de menor ingreso, es un tema pendiente en algunas de las jurisdicciones, incluyendo la costarricense; de manera que se puedan complementar programas de seguridad social, o cubrir aquellos que están eximidos del amparo estatal, como los microseguros”.

En el futuro el mercado asegurador será “mucho más profundo, transparente y estable. Los modelos de SBR permitirán calibrar mejor los requerimientos de capital según el nivel de riesgo específico del asegurador. Al mismo tiempo, mejorar la gobernanza corporativa y la gestión de riesgos, sin olvidar un aspecto crítico como lo es la conducta de mercado, permitirá lograr estadios más altos de transparencia y trato equitativo para el consumidor. Todos estos son ingredientes indispensables para lograr la estabilidad y buen funcionamiento de los mercados de seguros”.

Costa Rica, un buen ejemplo de apertura del mercado

“El mercado asegurador costarricense actual está conformado por 12 aseguradoras y una más en proceso de inscripción. Cuenta con una jurisdicción estable y un mercado que ha venido creciendo en promedio a un ritmo del 9% anual, en el que los nuevos actores han identificado los diferentes nichos de competencia en los que pueden participar, así como el alto potencial que tiene el sector en especial para los seguros de Vida”, afirma el ejecutivo.

“La apertura ha resultado atractiva para estas compañías gracias a que hay un campo fértil para la innovación en el servicio, así como de incorporación de coberturas novedosas. Los seguros personales, accidentes y salud, así como vida, son los que más han crecido”.

Consulte la entrevista íntegra en el número de junio de ‘Actualidad Aseguardora América Latina’