Tanto los hogares como la industria aseguradora se encuentran cada vez más expuestos a los riesgos cambiantes del clima. Esto se debe a una mayor frecuencia de los patrones climáticos persistentes en Europa, con largos períodos de sequías o de precipitaciones que llevan a las inundaciones fluviales. El número de pérdidas resultantes de fenómenos meteorológicos severos también va en aumento, según informa MUNICH RE en una presentación con motivo de la celebración de la reunión anual de reaseguro en Baden-Baden, que comenzó el domingo y se extenderá hasta el próximo 23 de octubre.
El número de catástrofes naturales relacionadas con el clima en todo el mundo que han resultado en las pérdidas aumentó más o menos tres veces en el período 1980-2013. Del mismo modo, el número de acontecimientos climatológicos en Europa se han triplicado en el mismo período. Las fuertes tormentas registradas en verano que fueron acompañadas de granizo se han vuelto más frecuentes, en parte porque el contenido de agua en la atmósfera está aumentando. El siniestro asegurado más costoso del mundo en 2013 fue una tormenta de granizo en Alemania con unos daños asegurados de 2.800 millones de euros, de un coste económico global de 3.600 millones.

En junio de este año, la tormenta ‘Ela’ ha causado pérdidas económicas por valor de 2.300 millones y las pérdidas aseguradas han sido de 1.800 millones en Alemania, Bélgica y Luxemburgo. Según el análisis de MUNICH RE, la tendencia hacia este tipo de patrones climáticos está cambiando la probabilidad e intensidad del granizo y de las inundaciones repentinas, y por lo tanto de las pérdidas potenciales. Otra tendencia que se está generando es el aumento de la persistencia de los patrones climáticos que pueden provocar olas de calor y sequías en condiciones de alta presión en verano y de las inundaciones de los ríos durante los sistemas de baja presión. Este fue también el origen de las intensas inundaciones en Alemania, República Checa y Austria en 2013, el evento climático más caro en pérdidas totales, con 9.700 millones (2.400 millones cubiertos por el Seguro).

Los cambios de riesgos climáticos implican mayores riesgos de pérdidas

Desde el grupo aseveran que el aumento de la frecuencia e intensidad de estos eventos con grandes pérdidas son muy difíciles de predecir a nivel local. Por otra parte, los cambios en las características de construcción -por ejemplo, el aislamiento térmico y las instalaciones solares- tienden a agravar la volatilidad de las indemnizaciones. “Para las aseguradoras primarias, esto significa incertidumbre y volatilidad en sus ingresos y resultados”, explica Ludger Arnoldussen, miembro del Consejo de Dirección de la reaseguradora. “Los cambios en los patrones de riesgo requieren una percepción ajustada de riesgo y una protección de reaseguro a medida. Necesitamos una mejor comprensión de los peligros y de los riesgos potenciales y tenemos que analizar las posiciones de riesgo”, reseñó.