El entorno para el inicio de las negociaciones sobre las renovaciones de tratados de Reaseguro del próximo mes de enero queda todavía dominado por una fuerte competencia y unos tipos de interés extremadamente bajos para las inversiones. Los años con pérdidas relativamente bajas están magnificando la presión sobre los precios.
Este es el mensaje que el CEO de Reaseguro de MUNICH RE, Torsten Jeworrek, expone hoy en su participación en el Rendez-Vous de Montecarlo. “Ofrecemos cobertura a siniestros con pérdidas que no se producen todos los años, pero tenemos que cobrar primas adecuadas durante todos esos años en nuestro negocio. Si el pensamiento es a corto plazo, se paga un alto precio más adelante”, indica en un comunicado.

Con este telón de fondo, MUNICH RE subraya que tiene la intención de seguir con su política de suscripción rigurosa. Debido a su distribución geográfica en todas las líneas de negocio, y también por su experiencia combinada tanto en seguro directo como reaseguro, “somos capaces  de reaccionar con flexibilidad en todos los ambientes”. “En los negocios estándar, vamos a continuar resistiendo las presiones de precios y nos retiraremos de algún negocio si es necesario”, anticipa Jeworrek.

El grupo alemán espera una demanda moderadamente creciente de reaseguro, impulsado por los mercados en crecimiento y una mayor necesidad de soluciones innovadoras para los nuevos riesgos. En los mercados altamente desarrollados de Europa y América del Norte -que ya tienen grandes volúmenes de primas- se prevé un crecimiento de 1% en cada uno de los próximos tres ejercicios.

En Asia-Pacífico y América Latina, las previsiones de crecimiento son del 3% y 4%, respectivamente, pero partiendo de un nivel mucho más bajo. Este crecimiento está siendo impulsado en parte por el aumento de la penetración de mercado y el aumento de los valores de los bienes materiales, especialmente en los mercados emergentes.

El grupo apunta, además, que el Reaseguro también ofrece diversas formas de apoyar a los aseguradores primarios cuando cambian los requisitos reglamentarios. Se puede utilizar, por ejemplo, para ayudar a las compañías para cumplir con los requerimientos de capital de Solvencia II o regímenes de supervisión similares. Además, los nuevos riesgos que surgen por las tendencias tecnológicas o sociales y el aumento de los riesgos medioambientales y climáticos “requieren un desarrollo continuo de soluciones de seguros adecuadas”, concluye.