La regulación que se aplicará a las nueve aseguradoras consideradas de importancia sistémica mundial (GSIIs, por su denominación en inglés) es positivo desde un punto de vista de los ratings, “ya que los requisitos de supervisión y regulatorios de capital adicionales a nivel de grupo se traducirán en mejoras en la gestión de los riesgos y en el desarrollo de planes de contingencia para restaurar o proteger a la capitalización en escenarios de estrés”