Autor: Pedro Henrique Fernandes Pinheiro, CNseg / Traducción: Ricardo Tavares Pereira, CNseg

 

Con la aproximación del aniversario de 2 años de las primeras Circulares que regularon el funcionamiento de los microseguros en Brasil, publicadas en junio de 2012, aumenta la curiosidad de la sociedad y de los entusiastas globales por estos productos orientados a la población de bajos ingresos.  Después de todo, ¿cómo el mercado brasileño se está desempeñando en este ramo de seguros, supuestamente uno de los más prometedores y con más vocación para afrontar el reto de la popularización del seguro?

 

Antes de analizar la situación actual, es importante entender por qué tanta expectativa ha sido generada en torno del desempeño de los microseguros en Brasil.  Cuando el Consejo Nacional de Seguros Privados creó el Comité Consultivo para iniciar los estudios para la construcción del marco regulatorio, en 2008, la economía brasileña sorprendía incluso a los analistas más optimistas al atravesar sin mayores perturbaciones la crisis financiera que azotaba a los países en una escala global, en una ola de desesperación de los mercados que sólo se parecía a la que ocurrió en el emblemático año de 1929.

 

Además del excepcional desempeño de la economía, otro fenómeno entusiasmaba a los brasileños, sugiriendo un futuro de prosperidad: la ascensión social de la llamada “Nueva Clase Media”.

 

Según la Investigación Nacional por Muestra de Hogares (PNAD, en su sigla en portugués), de 2003 a 2009, la clase formada por las familias que tienen un ingreso mensual total (sumando todas las fuentes) entre R$ 1.064,00 (USD 479,56) y R$ 4.561,00 (USD 2.055,71), aumentó del 37,56% de la población al 50,45% (alrededor de 100 millones de personas).

 

Esta ascensión de millones de brasileños a un mayor nivel de ingresos, en un entorno de prosperidad económica en el país, se tradujo para la industria de seguros como un momento de retos y grandes oportunidades.  Tratando de generar nuevos negocios, las empresas se dieron cuenta de la necesidad de innovar para satisfacer a las necesidades de una población que, dotada de un mayor poder para el consumo, tendría su primer contacto con los servicios financieros.  Parecía útil, en aquel momento, conocer las estrategias que ya se habían adoptado con éxito en otros países para comercializar seguros orientados a las personas de bajos ingresos con el fin de adaptarlas a la realidad nacional.  Y fue en este contexto que los sectores público y privado pasaron a buscar con más profundidad el concepto general del “microseguro”.

 

De acuerdo con la definición internacional, el microseguro es un mecanismo que ofrece protección a las personas de bajos ingresos contra riesgos específicos a cambio del pago regular de una prima proporcional al costo y a la probabilidad de concretización del riesgo en cuestión.  Esta definición es esencialmente la misma que se utiliza para los seguros en general, a excepción del mercado-meta especificado: personas de bajos ingresos.

 

Para ser considerado como microseguro, un producto normalmente incluye características comunes de masa con el uso de canales de venta alternativos, primas con valores bajos, cláusulas simplificadas, indemnización rápida y adecuación al público-objetivo.

 

En el contexto internacional, con dos reconocidas variedades principales de microseguros – la una, que se centra en la ampliación de la protección social a las personas de bajos ingresos debido a la ausencia de un sistema de gobierno adecuado;  y la otra, que ofrece un servicio financiero vital para las mismas personas, desarrollando un modelo de negocio que permite la formación de un segmento de mercado rentable (o sostenible) a las aseguradoras comerciales o cooperativas.

 

En Brasil, la Resolución del Consejo Nacional de Seguros Privados nº 244, de 2011, conceptualizó el microseguro como la protección derivada del seguro, destinada a la población de bajos ingresos o a los microempresarios individuales, proporcionada por las compañías de seguros y entidades abiertas de pensiones complementarias que estén autorizadas a operar en el país, mediante pagos proporcionales a los riesgos a que están expuestos[1].

 

Las circulares publicadas por la Superintendencia de Seguros Privados (SUSEP), en 2012, a su vez, reglamentaron las normas de operación para las aseguradoras que operan con los microseguros, así como los parámetros para la aprobación de productos de ese ramo. Están abarcadas las coberturas de seguros de personas y de daños, con límites máximos de garantía, suma asegurada y beneficios establecidos en los normativos.

 

Por haber sido construido por las empresas con el objetivo de generar nuevos negocios, dentro del contexto ya expuesto, el modelo brasileño es, por excelencia, un modelo de mercado, y pese a que tiene la capacidad de suplir la ausencia de mecanismos gubernamentales eficaces de protección social contra pérdidas financieras inesperadas, se diferencia, por ejemplo, de los modelos adoptados en la India o en Filipinas, que cuentan con fuertes incentivos e incluso subvenciones públicas para su desarrollo.

 

Precisamente porque es orientado hacia el mercado, el microseguro brasileño pretendió, desde su diseño normativo, satisfacer a una demanda que no estaba siendo suficientemente cubierta por los seguros tradicionales, y que, en muchos casos, se proveía a través de mecanismos informales de gestión de riesgo. Por esta razón, se observa que los productos de mayor interés incluían, por ejemplo, la prestación de servicios de asistencia funeraria – sustituyendo el auxilio financiero de los miembros de la familia en el momento de la pérdida de un ser querido, o los planes funerarios comercializados ilegalmente por casas funerarias e iglesias, por ejemplo.

 

Se observa, sin embargo, que dicha demanda, incrementada por el aumento de la población en la nueva clase media, no se satisface solamente por productos aprobados formalmente por el organismo regulador en el ramo de los microseguros. Incluso antes de la publicación de las normativas que reglamentaron este ramo, las empresas ya habían comenzado a lanzar productos dirigidos a la población de bajos ingresos, que incluían las características específicas de los microseguros, especialmente el bajo valor de la prima y la comercialización por canales de comercialización alternativos. Se trata de productos conocidos como “masivos”.

 

En resumen, seguros masivos pueden ser entendidos como los seguros comercializados por los canales de amplio acceso, por lo general con una contratación simplificada. Estos productos pueden ser vendidos a poblaciones de bajos ingresos, lo que de hecho ocurre con frecuencia. Pero, en rigor, no se puede llamarlos de microseguros, a menos que hayan sido aprobados formalmente por la SUSEP en esta categoría, es decir, dentro de un marco regulatorio específico.

 

Entender por qué las empresas querían un reglamento específico para los microseguros a pesar de ya estar comercializando productos para personas de bajos ingresos es crucial para el análisis de la situación actual del mercado, después de la publicación del marco normativo.

 

Los retos de la popularización del seguro y la creación de productos con las características específicas del microseguro, especialmente la simplificación de las cláusulas y el uso de los canales alternativos de comercialización, exigieron un esfuerzo de creatividad de las empresas que podría facilitarse mediante la revisión de los paradigmas tradicionales de regulación.

 

Para reducir los textos de las pólizas, facilitar su comprensión y el acceso de los consumidores, se esperaba que la autoridad reguladora debiese emitir parámetros más flexibles para la aprobación de los productos, simplificando, por ejemplo, las coberturas y los riesgos excluidos. Estos anhelos del mercado solo se cumplieron parcialmente hasta el momento, y hay un notable esfuerzo para revisar ciertos aspectos de las normas actuales.

 

Otro deseo del mercado era la reglamentación para el uso de medios remotos para la contratación, lo que de hecho se produjo con la publicación de la Resolución del Consejo Nacional de Seguros Privados nº 394, de 2013.

 

En la actualidad, una importante limitación a la expansión de los microseguros, según la óptica de las empresas, son los bajos límites de garantía, suma asegurada y beneficios establecidos en la Circular nº 440/12. Muchas empresas consideran que productos realmente adecuados para las personas de bajos ingresos deberían ofrecer, por ejemplo, una indemnización por muerte superior a R$ 24 mil, y como éste es el límite establecido en la citada circular, los productos terminan siendo aprobados sin vinculación al ramo del microseguro.

 

Después de la promulgación de un marco regulatorio abarcador para el microseguro, sin embargo, el panorama actual revela la coexistencia de una canasta aún modesta de productos clasificados en este ramo con una amplia oferta de productos tradicionales, llamados “masivos”. Nos damos cuenta de que algunos productos que eran comercializados como seguros masivos (antes de la reglamentación del microseguro) se están migrando hacia esta nueva moldura regulatoria. Y, en general, a pesar de ser pocos los productos que se clasifican formalmente como microseguros, los consumidores de bajos ingresos en Brasil que buscan protección contra los impactos financieros encuentran a su disposición distintas opciones con calidad.

 

Confirmando la tendencia que ya se observaba en los productos masivos en general, entre los 8 productos que han sido autorizados por la Superintendencia de Seguros Privados – SUSEP en el ramo de microseguros, 7 son del segmento de vida y sólo 1 es del segmento de daños, siendo este último, en realidad, comercializado en un combo con coberturas del primer tipo.

 

Si el consumidor quisiera o no pudiera pagar el mínimo para adquirir algún tipo de protección, se puede encontrar microseguros comercializados a R$ 30,00 (USD 13,52) en una cuota anual única, es decir, el equivalente a R$ 2,50 (USD 1,12) por mes. Estos productos proporcionan una indemnización por muerte accidental por el monto de R$ 2.000,00 (USD 901,43), además de la asistencia de una canasta básica de alimentos durante 3 meses y asistencia funeraria. Otro beneficio añadido es la participación en sorteos mensuales por la lotería, por el monto de R$ 20 mil (USD 9.014,29).

 

Si desear adquirir una cobertura con un valor de indemnización un poco superior y tener la oportunidad de participar de sorteos más atractivos, el consumidor puede contratar el mismo producto con opciones de prima anual por un valor de R$ 40,00 (USD 18,03) y R$ 60,00 (USD 27,04), para una indemnización por muerte accidental por el monto de R$ 3,000.00 (USD 1.352,14), con sorteos mensuales de R$ 40.000,00 (USD  18.028,58) y R$ 60.000,00 (USD 27.042,86), respectivamente.

 

Producto 1 (microseguro) – principales características
Opción A Opción B Opción C
Prima anual: R$ 30,00 Prima anual: R$ 40,00 Prima anual: R$ 60,00
Indemnización por muerte accidental: R$ 2 mil Indemnización por muerte accidental: R$ 3 mil Indemnización por muerte accidental: R$ 3 mil
Sorteo mensual de R$ 20 mil Sorteo mensual de R$ 40 mil Sorteo mensual de R$ 60 mil
Asistencia funeraria Asistencia funeraria Asistencia funeraria
Canasta básica en el caso de muerte accidental Canasta básica en el caso de muerte accidental Canasta básica en el caso de muerte accidental

 

Para obtener la cobertura para su residencia contra incendio, rayo y explosión, además de la cobertura por muerte accidental, con una indemnización de R$ 10.000,00 (USD 4.507,14), el consumidor puede optar por un microseguro al precio de R$ 4,50 (USD 2,03) por mes. El producto también ofrece como atractivo el servicio de asistencia funeraria para el asegurado.

 

Si desear pagar un poco más por una mejor cobertura para el mismo producto, el consumidor puede optar por una prima de R$ 5,50 (USD 2,48) o R$ 7,50 (USD 3,38) por mes, con una suma asegurada de R$ 15.000,00 (USD 6.760,72) o R$ 24.000,00 (USD 10.817,15), respectivamente, en el caso de muerte accidental, garantizado el derecho a los servicios de asistencia funeraria.

 

Producto 2 (microseguro) – principales características
Opción A Opción B Opción C
Cobertura residencial (incendio, rayo, explosión de gas) Cobertura residencial (incendio, rayo, explosión de gas) Cobertura residencial (incendio, rayo, explosión de gas)
Prima mensual: R$ 4,50 Prima mensual: R$ 5,50 Prima mensual: R$ 7,50
Indemnización por muerte accidental: R$ 10 mil Indemnización por muerte accidental: R$ 15 mil Indemnización por muerte accidental: R$ 24 mil
Asistencia funeraria Asistencia funeraria Asistencia funeraria

 

Un ejemplo de los seguros masivos, que no se registraron como microseguros, que pueden también estar al alcance de la población de bajos ingresos es un producto comercializado por R$ 3,50 (USD 1,58) por mes, que ofrece indemnización por muerte accidental con una suma asegurada de R$ 20.000,00 (USD 9.014,29) y sorteos mensuales por un monto de R$ 20.000,00. Se trata, a todas las pruebas, de un producto que tiene como objetivo ofrecer una primera experiencia de seguro para aquellos que no conocen este mecanismo de gestión de riesgos, que ha ido ganando aceptación entre las personas de bajos ingresos.

 

Producto 3 (seguro masivo) – Principales características
Prima mensual: R$ 3,50
Indemnización por muerte accidental: R$ 20 mil
Sorteos mensuales: R$ 20 mil

 

Otras opciones, también fuera del ámbito formal de los microseguros, incluyen, por ejemplo, la cobertura de indemnización por muerte accidental con asistencia funeraria o el reembolso de los gastos de sepelio en caso de fallecimiento del asegurado principal, de su cónyuge o sus hijos. La prima de este producto es de R$ 7,99 (USD 3,60) al mes para los consumidores con tarjeta de crédito de una determinada red minorista, y el producto también ofrece una variedad de beneficios adicionales, tales como sorteos mensuales y auxilio de alimentación en el caso de muerte del asegurado por accidente, renta diaria por incapacidad temporal por accidente, asistencia nutricional, electricista, fontanero, vidriero y cerrajero. Sin embargo, el mayor atractivo de este producto para los clientes, de acuerdo con la aseguradora, es el derecho a descuentos en medicamentos en una red de farmacias populares.

 

Producto 4 (seguro masivo) – Principales características
Prima mensual: R$ 7,99 por mes para clientes con tarjetas de crédito de una determinada red minorista.
Indemnización por muerte accidental: R$10.000,00
Asistencia funeraria familiar o el reembolso de gastos con sepelio en el caso de fallecimiento del asegurado principal, su cónyuge o sus hijos: hasta R$ 2.000,00
Auxilio para alimentación en el caso de muerte exclusivamente por accidente del asegurado: R$ 1.200,00
Pérdida de Renta por Desempleo Involuntario: R$ 150,00 por 1 (un) mes, en el caso de desempleo involuntario, por rescisión injustificada del contrato de trabajo de forma unilateral, por parte del empleador y no motivada por justa causa.
Renta Diaria por Incapacidad Temporal por Accidente (DITAC): pago de una renta diaria por incapacidad temporal, por motivo derivado, exclusivamente, de accidente personal, en el caso del asegurado quedarse totalmente imposibilitado, de forma continua e ininterrumpida, de ejercer su profesión u ocupación, durante el período en que estuviera bajo tratamiento médico, respetando el límite de 30 (treinta) diarias por año, por el monto de R$ 5,00 por cada diaria. El pago de las diarias por incapacidad temporal será debido a partir del 16º día de alejamiento.
Asistencia Flex: ofrece al asegurado servicios relacionados a su residencia, tales como,
– electricista (en el caso de haber siniestro – 24 h)
– fontanero (en el caso de haber siniestro – 24 h)
– vidriero (en el caso de haber siniestro – 24 h)
– cerrajero (en los casos de emergencias y no relacionados a siniestro – 24h)
– envío de profesionales (en los casos de emergencias y no relacionados a siniestro – prestados de lunes a viernes de las 9h a las 18h).
Descuentos en Medicamentos: ofrece al asegurado descuentos en medicamentos en una red de farmacias acreditadas.
Asistencia de Nutricionista: a partir de las preferencias alimentarias de cada asegurado, este servicio sugiere un modelo de menú o esquema alimentario orientando en la combinación de los alimentos para una alimentación de forma saludable y creativa. El objetivo es proporcionar una mejora en su salud y obtención de mejor calidad de vida.
Sorteos mensuales: cuatro sorteos mensuales realizados en los cuatro últimos sábados del mes por la Lotería Federal, por el monto bruto de R$ 2.500,00*.* Este valor es bruto. Habrá incidencia del Imposto a la Renta sobre el monto de la premiación.

 

Los ejemplos dados son una ilustración que muestra la capacidad del mercado de satisfacer a las necesidades de las poblaciones de bajos ingresos con coberturas significativas y adecuadas a su realidad y a precios asequibles.  Muchos productos incluyen distintas opciones de contratación que se adaptan a diferentes perfiles, lo que refleja la diversidad observada en el propio estrato social que es su público-objetivo.

 

Los desafíos existen todavía, lo que requiere un esfuerzo de innovación de las empresas y la atenta mirada de la autoridad reguladora a las demandas solicitadas por el mercado, especialmente con relación a los ajustes en las normas vigentes.  Por otra parte, las oportunidades previstas desde el comienzo del proceso de incorporación de los microseguros al contexto brasileño ya comenzaron a ser aprovechadas, generando un aumento en los negocios en la actualidad, con mejores perspectivas hacia el futuro.  Del producto de esta ecuación, salen beneficiados los consumidores, ya que disponen de opciones cada vez más asequibles y relevantes para proteger a su patrimonio, ya sea a través del microseguro o de los seguros masivos.

 


[1] Para consultar todo el marco normativo en portugués, aplicable a los microsseguros en Brasil, accede a http://www.cnseg.org.br/cnseg/microsseguro/o-que-e-microsseguro/


Haga clic aquí para ver el Marco Regulatorio Brasileño de Microseguro, en español.