En la agenda de la Asociación Peruana de Empresas de Seguros (APESEG) hay muchos retos conseguidos, pero también se reflejan grandes desafíos. Su presidente, Eduardo Morón, explica en una entrevista publicada en el último número de Actualidad Aseguradora América Latina que desde que está al frente de la institución ha logrado “una reducción muy importante en la contribución que las empresas pagan por ser supervisadas; esto deberá seguir bajando porque existe una asimetría muy fuerte. Nosotros pagamos una tasa que, medida sobre utilidades, es tres veces mayor a la que paga un banco”.
También “disipar era la aplicación apresurada de un esquema basado en Solvencia II. Hoy estamos trabajando de la mano del regulador para avanzar, paso a paso, con la mayor claridad. Mi reto a medio plazo es que el mecanismo del seguro sea más utilizado entre los peruanos. Los riesgos están identificados, algunos toman medidas de mitigación, pero muy pocos aseguran.

No obstante, en un país donde la penetración de seguros “es muy baja para nuestro nivel de ingresos”, los retos son múltiples: “La primera iniciativa es adoptar la posibilidad de que el SOAT sea comercializado electrónicamente. La segunda que, dado que somos un país con un gran riesgo sísmico, motivar en el gobierno la necesidad de promover el seguro contra terremotos. Y, por último, ir construyendo un nuevo esquema de supervisión basado en riesgos que tenga en consideración las limitaciones de un mercado con un desarrollo aún incipiente”.

Adaptar los productos a las necesidades de las empresas

Para Morón, Perú tiene una estructura muy diferente a la de cualquier país europeo. “Aquí sólo 2 de cada 10 trabajadores es formal y las empresas son pequeñas e informales. Eso no significa que no tengan recursos disponibles. El reto de las empresas es atender a ese enorme segmento con productos específicos para ellos. Muchas compañías ya se han lanzado al agua pero se necesita ingenio, canales alternativos y productos hechos a medida”.

“En un mercado tan informal y con empresas pequeñas –puntualiza- es complejo el proceso de vender y seguir cobrando primas. El desarrollo de la banca por celular nos abre una puerta a un nuevo canal de pago mucho más flexible y accesible.

Las pensiones, solo para una minoría

Entre otros temas relevantes tratados en esta entrevista, Eduadro Morón ha querido destacar que dentro del sistema previsional, Perú tiene un reto común al de otros sistemas. “Los fondos acumulados por las personas no serán suficientes para proveer tasas de reemplazo altas si se toma en cuenta el aumento en la esperanza de vida. Este problema tiene varias soluciones posibles”. De esta forma, asevera que una solución es que se aumenten los aportes, otra es que se trabaje más años y otra es que se utilice un seguro de longevidad. “El problema es que si bien ese mecanismo puede ser interesante alguien tiene que pagarlo. Ese alguien en un país con un esquema de cuentas individuales no puede ser otro que el mismo individuo”.

Tanto Perú como América Latina, reconoce el presidente de la APESEG, tienen un problema común: “Sólo una pequeña minoría de la población tendrá acceso a pensiones razonablemente adecuadas. El resto tendrá que seguir trabajando más allá de la edad de jubilación y/o descansará en sus familiares”. “Los gobiernos de la región, incluido el peruano, han creado sistemas no contributivos que tienen el permanente riesgo de ser políticamente utilizados. Si se es exageradamente generoso, se desincentivaría el aporte de los grupos de menores ingresos. La región aún no encuentra una manera de resolver el dilema de amplios sectores informales que no son cubiertos por estos regímenes”, concluye.


Lea la entrevista íntrega en el último número de Actualidad Aseguradora América Latina