Cada trimestre hay signos más claros de una mejora de los niveles medios de impago soportados por las empresas españolas. En el primer trimestre del año, la reducción de los niveles de impago frente al mismo periodo del año anterior quedó limitada al 4,3%, muy por debajo del descenso del 22% registrado en el último trimestre de 2015. Según el Índice Crédito y Caución de Incumplimiento, esta evolución permite anticipar la posibilidad de que los niveles de impago, que comenzaron a reducirse en 2013, vuelvan a crecer de forma suave a partir del segundo trimestre del ejercicio. Este índice, que analiza el signo y la intensidad de la evolución de los impagos que sufre el tejido empresarial español, se elabora a partir de datos de CRÉDITO Y CAUCIÓN. Entre otras conclusiones, muestra que los niveles de impago plantean en 2016 muchas dificultades para la actividad comercial. "El entorno de impago que afronta la empresa española está marcado por el exceso de capacidad y las incertidumbres del entorno global", concreta la compañía. En los mercados exteriores, las empresas españolas están ya gestionando un aumento de sus niveles de impago. "El crecimiento económico mundial está mostrando una debilidad mayor de la esperada", señalan desde la aseguradora de Crédito. "Por ello, la nueva normalidad del crecimiento, con tasas más modestas que antes de la crisis, está provocando un empeoramiento en algunos mercados clave para la exportación española de la zona euro. Además, en algunos emergentes donde las exportaciones españolas han crecido a ritmo de dos dígitos en los últimos años el fuerte endeudamiento de su tejido productivo está generando dudas sobre la solvencia empresarial. Se trata de un nuevo entorno, más global y complejo, donde el aseguramiento de las operaciones comerciales es una alternativa estratégica para las empresas", se detalla.. Por último, los datos reflejan que el estallido inicial de la crisis provocó en 2008 una ola de impagos. En 2009 y 2010 el índice mejoró su comportamiento, fruto de la selección de clientes que abordó el tejido empresarial. La larga duración de la crisis provocó un nuevo diente de sierra de 2011 a 2012 y la mejoría del entorno un cambio desde 2013. La evolución más reciente del indicador muestra síntomas de agotamiento de este último ciclo de mejora de los niveles de impago. Acceso al informe, en este vínculo.