El proceso se desarrollará a lo largo de este año con el objetivo de que esté operativo a partir del 1 de enero de 2019. En principio, tras la reorganización, MAPFRE GLOBAL RISKS continuará siendo la unidad de negocio especializada en proveer soluciones aseguradoras integrales a grandes empresas, a compañías multinacionales y a empresas de sectores globales de actividad. Así, gestionará, en coordinación con las aseguradoras del grupo, el negocio de grandes riesgos, siendo responsable de los aspectos técnicos del negocio, la atención de los siniestros, la prestación de servicios y la actividad comercial. Eso sí, los riesgos serán suscritos por las compañías de MAPFRE en los diferentes países y pasarán a ser reasegurados por MAPFRE RE. 

Otro de los cambios sustanciales será que MAPFRE GLOBAL RISKS transferirá la cartera de su negocio asegurador a MAPFRE ESPAÑA y la de su negocio reasegurador a MAPFRE RE. Por su parte, el nuevo negocio se captará a través de una nueva agencia de suscripción propiedad del grupo y que tendrá su sede en nuestro país.

Según ha podido saber esta Redacción, uno de los matices en los que se ha incidido desde el grupo al presentarse los cambios a la red es que MAPFRE RE mantendrá, como hasta ahora, la separación estricta entre la labor de reaseguro que realiza para las distintas entidades de seguros de MAPFRE y la que realiza para otras compañías cedentes.


S&P mejora a ‘positiva’ la perspectiva de MAPFRE

Standard & Poor’s (S&P) ha revisado al alza la perspectiva sobre MAPFRE, que pasa de ‘estable’ a ‘positiva’, al tiempo que confirma su rating en ‘BBB+’. Esta mejora refleja el optimismo con el que la agencia ve “las medidas de reestructuración emprendidas por el grupo en 2016 y 2017 para abordar los bajos rendimientos en Europa, Estados Unidos y en ciertos países latinoamericanos”, informa Europa Press.

Asimismo, la actualización de la perspectiva está relacionada con que S&P considera que la suficiencia de capital de la aseguradora se ha fortalecido después de la revisión al alza del rating de España que, el pasado viernes, se elevó hasta ‘A-‘ con perspectiva ‘positiva’, su nivel más alto desde abril de 2012.

La perspectiva ‘positiva’ indica que S&P podría elevar la calificación de MAPFRE en los próximos 18 a 24 meses si viera que mejora de manera “sostenible” su desarrollo en los países donde recientemente se ha expandido, y si la rentabilidad en España, Brasil y en su negocio de reaseguros se mantiene flexible.