MAPFRE ha anunciado esta mañana un cambio de denominación de su filial en Estados Unidos, que pasará a llamarse MAPFRE INSURANCE, con el objetivo, explica, “de mejorar su posición de marca y el reconocimiento de la misma en el país, que es considerado estratégico en la expansión del negocio a nivel mundial”. Hasta ahora operaba bajo la marca MAPFRE COMMERCE INSURANCE.
El grupo español lleva realizando operaciones en Estados Unidos desde hace más de 20 años, a través de su negocio de MAPFRE ASISTENCIA. En 2000 inició sus actividades de reaseguro en la región, y en 2008 compró THE COMMERCE Group, en la que hasta el momento ha sido su mayor adquisición. La sede central de la filial se encuentra en Massachusetts, estado en el que cuenta con una cuota de mercado superior al 27%; en el conjunto del país se sitúa entre las 20 principales compañías en seguros de automóvil. Estados Unidos aporta ya un 10% de los beneficios globales del grupo.

En los próximos tres años, MAPFRE tiene planes de expansión en otros tres Estados más: Illinois, Virginia y Wisconsin. Igualmente, en los últimos meses se ha lanzado un negocio de seguros de Vida y se han cerrado acuerdos con varias cadenas de distribución comercial en la Costa Oeste de EEUU, que le facilitarán su llegada a la población hispana del país. Dentro de ese proceso de crecimiento, el grupo trabaja “en la búsqueda activa de nuevas redes de distribución, mediante la apertura de oficinas propias y el desarrollo de agentes vinculados, y en el próximo lanzamiento de una compañía de seguro directo en internet”. Además, su unidad de grandes clientes, MAPFRE GLOBAL RISKS, también tiene entre sus objetivos ir incrementando progresivamente su negocio en la región.

En línea con el cambio de marca en Estados Unidos, su filial en Malta, MIDDLESEA INSURANCE, pasa a llamarse MAPFRE MIDDLESEA, alineando su denominación a la de la compañía en todo el mundo.