Global Wealth Report de ALLIANZLos activos financieros subieron un 7,1% en 2016 hasta 170 billones euros

ALLIANZ ha presentado la octava edición de su 'Global Wealth Report' que pone bajo el microscopio la situación de los activos y la deuda de los hogares en más de 50 países. 2016 fue un año políticamente muy turbulento, pero no pasó factura a la riqueza privada: después de un 2015 más débil (+4,7%), los activos financieros volvieron a crecer un 7,1% el año pasado, más o menos igualando la media posterior a la crisis. En todo el mundo, los activos financieros alcanzaron un nuevo máximo histórico de casi 170 billones de euros.

  • Este informe pone de relieve que aunque los mercados de valores están alimentando el crecimiento, los ahorradores prefieren invertir su dinero en bancos. "El buen comportamiento del año pasado se debe en gran medida al repunte de los mercados bursátiles, sobre todo en los países industrializados", matizan. Casi el 70% del crecimiento de los activos el año pasado se debió a cambios en el valor de las carteras, sólo el 30% se debió al ahorro inicial; el año anterior esta tendencia fue a la inversa.

    La composición de los nuevos ahorros es bastante sorprendente, revela la aseguradora. Los ahorristas privados vendieron más valores de los que compraron, pero invirtieron hasta dos tercios de los fondos nuevos en los bancos, "un nuevo récord". "El comportamiento salvador de los inversores privados sigue siendo decididamente adverso al riesgo", subraya Michael Heise, economista jefe de ALLIANZ. "Mientras que los activos financieros crecieron en los últimos años gracias al buen comportamiento de los mercados de valores, la mayor parte del dinero nuevo se deposita en las cuentas bancarias, sobre todo en los países industrializados". Para el economista hay que tener en cuenta que no solo en este caso no generan beneficios, sino que también sufren pérdidas reales: sólo en 2016, se cree que los ahorradores han perdido alrededor de 300.000 millones de euros debido a la inflación; este año, con el aumento de la inflación, la cifra podría ser el doble.

    El crecimiento de los activos se acelera en los países industrializados

    La aceleración del crecimiento del año pasado se produjo principalmente en los países industrializados, donde el crecimiento de los activos se duplicó hasta el 5,2%. Sin embargo, Asia (excluido Japón) volvió a ser el líder indiscutible en 2016, con un crecimiento del 15%. También en una comparación a largo plazo, Asia (excluido Japón) es la región dominante, especialmente cuando también se tiene en cuenta la inflación. Los activos financieros brutos per cápita en Asia (excluido Japón) crecieron casi un 11% anual en términos reales en la última década.

    Las otras dos regiones emergentes, América Latina y Europa del Este, alcanzaron un crecimiento de sólo un 5%, lo que representa más del doble de la tasa de crecimiento de América del Norte (+2,1% de crecimiento real desde 2006) y Europa Occidental (+1,4%). En consecuencia, las tres regiones de América Latina, Europa del Este y Asia (excluido Japón) representaron algo menos del 23% de los activos financieros brutos mundiales en 2016. Esta proporción se ha más que duplicado en los últimos diez años.

    "Los mercados emergentes tienen una ponderación aún mayor en el crecimiento de los activos, con un 42% del crecimiento de la última década atribuible a este grupo de países. Sin embargo, esto se debe en gran medida a la evolución de China, que por sí sola representó aproximadamente el 30% del crecimiento mundial desde 2006".

    La deuda crece más rápido que la economía

    Asimismo, desde ALLIANZ se destaca que el pasivo global de los hogares aumentó un 5,5% en 2016, la tasa de crecimiento más alta desde 2007. Esto significa que la deuda también aumentó más rápido que el producto económico nominal por primera vez desde 2009 y el ratio de deuda mundial aumentó casi un punto porcentual hasta el 64,6%.

    El panorama varía ampliamente de una región a otra. El crecimiento se aceleró ligeramente -a partir de un nivel moderado- en Europa occidental y oriental y en América del Norte. América Latina experimentó un nuevo descenso en el crecimiento. En Asia (excluido Japón), por otra parte, el crecimiento de la deuda aumentó bruscamente en otros cuatro puntos porcentuales, situándose en algo menos del 17%; en la cima se situaron los hogares chinos, que aumentaron sus pasivos en un impresionante 23%. Esto significa que esta región representa casi el 20 % de los pasivos privados mundiales, algo menos de 41 billones de euros, frente a menos del 7 % hace diez años.

    "La situación de la deuda en China debe ser vigilada de cerca", comentó Michaela Grimm, coautora del informe. Aunque la ratio de deuda de los hogares aún no se encuentra en la zona de peligro, la dinámica es alarmante: la ratio ha aumentado 17 puntos porcentuales en los últimos cinco años, y casi seis puntos sólo en 2016 -ambas cifras son globalmente sobresalientes. Sólo para comparar: En los cinco años previos a la Gran Crisis Financiera, el ratio de deuda en los Estados Unidos aumentó aproximadamente 20 puntos porcentuales. Los supervisores chinos no deberían cometer el error de creer que China sería inmune a una crisis financiera; las contramedidas oportunas serían mejores", añade la directiva.

    Muy lejos de una distribución justa de la riqueza

    Para los responsables de la toma de decisiones en la industria financiera, la economía y la política, resolver esta paradoja es uno de los mayores retos de los próximos años: ¿Cómo crear el escenario en el que los hogares no sólo ahorran, sino que invierten, con un horizonte a largo plazo y unos retornos decentes? "Con este escenario como telón de fondo el aumento de las provisiones de la vejez, por un lado, y la necesidad de aumentar las inversiones reales en nuestra economía, por otro, se pone sobre la mesa una realidad: no estamos aprovechando al máximo las oportunidades que ofrece la riqueza financiera mundial", revela ALLIANZ.

    El desarrollo de la distribución de la riqueza mundial desde el cambio de milenio ha sido definido por un fenómeno en particular: el crecimiento desenfrenado de la clase media mundial. El número de personas que pertenecen a esta categoría se ha duplicado durante este período, pasando de unos 450 millones en 2000 a más de 1.000 millones en la actualidad. La gran mayoría de los que se han unido a la clase media proceden de la clase 'baja' rica, con casi 600 millones de personas dando el salto desde el año 2000.

    "A pesar del surgimiento de una nueva clase media de la riqueza global, el mundo en su conjunto está todavía muy lejos de una distribución justa de la riqueza". Si dividimos la población de los países que hemos analizado, añade el informe, en la población global basada en activos financieros netos per cápita, se confirma que el 10% más rico del mundo posee conjuntamente el 79% de los activos financieros netos. Sin embargo, la concentración de riqueza en el año 2000 se situó en el 91%.