El coste de los desastres naturales alcanza entre 250.000 y 300.000 millones de dólares cada año, de acuerdo con el ‘Informe Global de la ONU sobre Reducción de Riesgo de Desastres’. “Esta cantidad sorprendente afecta la capacidad de los gobiernos de proveer servicios básicos. Desvía recursos de la infraestructura básica. Los negocios sufren. Hay menos trabajos y menos ingreso”, afirmó el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, en la presentación del estudio. Estos eventos, advirtió, son mucho más letales en los países pobres y, de hecho, las naciones de renta mediana y baja sufren cerca del 90% de las muertes.
Los costes que pagan los países a consecuencia de los desastres son diversos. Van desde las sequias que destruyen la agricultura en Nigeria, Kenya o Malawi, hasta los ciclones que azotan al Caribe o las inundaciones, entre muchas otros fenómenos. El informe forma parte de la preparación de la Tercera Conferencia Mundial de la ONU sobre Reducción de Riesgo de Desastres que se llevará a cabo en Sendai, Japón a mediados de este mes.

El informe destaca, en particular, que invertir en la reducción del riesgo de desastres tiene sentido financiero. Así, una inversión global anual de 6.000 millones en estrategias de gestión del riesgo de desastres generaría beneficios totales en términos de reducción de riesgo de 360.000 millones. Esto equivale a una reducción del 20% de las nuevas y adicionales pérdidas económicas anuales. Esta inversión representa solo el 0,1% de los 6 billones de dólares por año que tendrá que ser invertido en infraestructura durante los próximos 15 años.

“Para muchos países, esa pequeña inversión adicional podría ser un factor crucial en la consecución de los objetivos nacionales e internacionales de acabar con la pobreza, mejorar la salud y la educación, y garantizar un crecimiento sostenible y equitativo”, indica el informe.

En la Cuenca del Caribe aumenta el riesgo de desastres debido al cambio climático

El impacto del cambio climático será significativo en estas pérdidas futuras esperadas, señala el informe. En el Caribe, por ejemplo, el cambio climático sumará 1.400 millones de dólares americanos adicionales a las pérdidas anuales esperadas para 2050 (Gráfico 4). Esta cifra tan solo representa las pérdidas asociadas con el aumento de los daños ocasionados por el viento y no incluye las pérdidas adicionales derivadas de las mareas de tormenta debidas al aumento del nivel del mar.

Con el cambio climático, el riesgo se duplica en Honduras y se quintuplica en Trinidad y Tobago. En cambio, en México se observaría una reducción real del riesgo, lo que pone de relieve que los efectos del cambio climático no se distribuyen de modo uniforme, sino que afectan a los distintos países de maneras diferentes.

Aumento de la exposición de los activos económicos a las amenazas

El PIB mundial per capita aumentó un 122% entre 1990 y 2010. A medida que la economía se globaliza, las inversiones tienden a dirigirse hacia lugares que ofrecen ventajas comparativas, como bajos costos de mano de obra, acceso a los mercados de exportación, infraestructura, estabilidad y otros factores. No obstante, según el informe, las decisiones de inversión rara vez tienen en cuenta el nivel de amenaza en estos lugares o bien subestiman el riesgo de forma excesiva debido a los beneficios que pretenden obtener a corto plazo. Como consecuencia, hay grandes volúmenes de capital que siguen destinándose a zonas propensas a amenazas, lo cual da lugar a aumentos significativos del valor de los activos económicos expuestos.

Al mismo tiempo, explican, han empezado a surgir iniciativas innovadoras diseñadas para fomentar las inversiones públicas y privadas sensibles a los riesgos. Por ejemplo, algunos países de América Latina como el Perú, Costa Rica, Guatemala y Panamá han hecho esfuerzos sostenidos por incluir el riesgo de desastres en su planificación de la inversión pública, aunque estos procesos todavía se enfrentan a factores como la disponibilidad de información adecuada sobre los riesgos y capacidades débiles a nivel loca.