Informe Sigma de Swiss Re Institute

Es la mayor cifra desde 2012, con un incremento del 42% respecto a 2015 al haber afectado a zonas con alta penetración del seguro

Los daños económicos totales causados por las catástrofes naturales y los siniestros antropógenos en 2016 ascendieron a 175.000 millones de dólares, casi el doble de los 94.000 millones de dólares que se registraron en 2015. Por su parte, los daños asegurados globales originados por catástrofes suman 54.000 millones de dólares, superiores a los 38.000 millones del año anterior. Los daños en 2016, tanto económicos como asegurados, fueron los mayores desde 2012 y revirtieron la tendencia a la baja de los últimos cuatro años.

Las cifras del último informe Sigma de Swiss Re Institute son un reflejo del elevado número de eventos catastróficos de proporciones considerables, incluyendo terremotos, tormentas, inundaciones e incendios forestales en 2016, que se sufrieron en todas las regiones. Algunos eventos afectaron a áreas con alta penetración del seguro, lo que supuso un incremento del 42% de los daños asegurados: “Esto también significa que muchas personas en estas áreas estaban mejor preparadas para recuperarse del impacto de una catástrofe, por ejemplo, con la rápida liquidación de sus reclamaciones de indemnización”, afirman desde la reaseguradora.

 

… 327 eventos catastróficos y Asia la más afectada

Según se detalla en el informe se produjeron 327 eventos catastróficos en 2016, de los cuales 191 fueron catástrofes naturales y 136 fueron siniestros por la acción del hombre. En total, las catástrofes produjeron daños económicos de 175 000 millones, casi el doble que en 2015. Al igual que en los cuatro años anteriores, Asia fue la más afectada en número de eventos catastróficos (128) y daños económicos resultantes (aproximadamente 60 000 millones). El terremoto en la isla japonesa de Kyushu en abril causó los mayores daños económicos, estimados entre 25.000 y 30.000 millones. En todo el mundo, alrededor de 11.000 personas perdieron la vida o desaparecieron en catástrofes en 2016, por debajo de las más de 26.000 en 2015.

 

Los daños económicos y asegurados cerca de sus promedios de 10 años

En cuanto a los daños asegurados globales en el último año, estos fueron de 54.000 millones, significativamente más altos que en 2015 y en línea con el promedio anual ajustado a la inflación de los 10 años anteriores (53.000 millones). Las catástrofes naturales produjeron daños de 46.000 millones, igual que la media anual de 10 años. Los daños asegurados de siniestros antropógenos fueron de 8.000 millones, inferiores a los 10.000 millones de 2015.

“En 2016, los daños económicos y los daños asegurados estuvieron cerca de sus promedios de 10 años, con daños asegurados que representaron alrededor del 30% de los daños económicos totales, pero la situación ha sido mucho mejor en algunas áreas a causa de la elevada penetración del seguro”, afirma Kurt Karl, economista jefe de SWISS RE. Por ejemplo, Norteamérica representó más de la mitad de los daños asegurados globales en 2016. Esto se debió en gran parte a un número récord de tormentas convectivas severas en Estados Unidos y a que el nivel de penetración del seguro para este riesgo de tormenta es alto.

El evento más costoso fue una granizada que afectó a Texas en abril, ocasionando daños económicos de 3.500 millones, de los cuales 3.000 millones estaban asegurados, lo que supuso que alrededor del 86% de los daños estaba cubierto. Allí, muchas familias y negocios estaban asegurados y bien cubiertos frente a los graves daños a la propiedad causados por grandes granizadas.

El seguro, una oportunidad para la resiliencia

En términos de devastación causada, se produjeron catástrofes de gran magnitud en todas las regiones, entre las que se incluyen terremotos en Japón, Ecuador, Tanzania, Italia y Nueva Zelanda. En Canadá, un incendio forestal que afectó a vastas extensiones de Alberta y Saskatchewan se convirtió en el evento con más daños asegurados jamás registrados en el país, y el segundo incendio forestal más costoso que figura en los registros de la reaseguradora a nivel global. En 2016 también se registraron varias inundaciones importantes en Estados Unidos, Europa y Asia, y se produjo el huracán Matthew, la primera tormenta de categoría 5 en formarse en el Atlántico Norte desde 2007 y que causó la mayor pérdida de vidas —más de 700 muertos, la mayoría en Haití— en un único evento.

Según el informe, se pone de relieve la gran oportunidad que hay para que el seguro ayude a fortalecer la resiliencia contra catástrofes en todo el mundo. La escasez de seguro respecto a los daños económicos totales de todos los eventos catastróficos —la brecha de protección— fue de 121.000 millones en 2016. La cobertura de seguro no es universal.

Por ejemplo, mientras un nivel alto de penetración del seguro en Nueva Zelanda hizo que los hogares y negocios estuvieran bien preparados para recuperarse de los daños causados por el terremoto que sacudió la Isla Sur en octubre de 2016, solo alrededor del 20% de los daños económicos resultantes del terremoto de abril en la isla japonesa de Kyushu estaba cubierto por el seguro. Igualmente, el terremoto que afectó a Ecuador ese mismo día de abril produjo daños económicos estimados de 4.000 millones, pero daños asegurados de solo 500 millones. “En muchas partes del mundo el seguro puede desempeñar una función mucho más importante ayudando a familias y comunidades a recuperarse de los daños y el impacto que las catástrofes pueden infligir”, añade Karl.