Así se desprende de la encuesta realizada por KPMG sobre ‘2018 Global CEO Outlook’ que recoge un optimismo que continúa en 2018 impulsado por los líderes empresariales mostrando gran fe en el entorno económico, tanto a nivel nacional como mundial. Sin embargo, ese optimismo se ve atenuado por la cautela y el realismo, con un claro reconocimiento de que, para hacer crecer sus negocios, necesitan responder a un espectro cada vez más amplio de desafíos. Si bien los directores ejecutivos encuestados aún predicen que sus negocios crecerán el próximo año, los pronósticos son más bajos que el año pasado y la mayoría dice que necesita alcanzar las metas de crecimiento antes de comenzar a contratar nuevas personas.

Los encuestados afirman que están teniendo que manejar su exposición a tres vientos en contra: volatilidad geopolítica, riesgo de ciberseguridad y los cambios demográficos. Sobre el primer punto, afirman que “después de muchos años de un amplio consenso internacional sobre la globalización, la posible retirada de los acuerdos comerciales por algunos los países desarrollados y la decisión del Reino Unido de salir de la UE, muestran que el nacionalismo está en ascenso”, remarca el informe.

Diferencias y similitudes del panorama del riesgo

Curiosamente, el informe deja a la luz que existen algunas diferencias notables a nivel de países en cuanto al panorama del riesgo. En Estados Unidos, por ejemplo, donde las organizaciones siguen adelante con sus agendas digitales, el ciberespacio es el principal riesgo de crecimiento. Y, a medida que China experimenta cambios radicales para abordar los problemas de contaminación, los CEOs chinos observan el cambio ambiental/climático como su principal preocupación.

No obstante, a nivel global, los CEOs en las Américas, Asia-Pacífico, Europa, África y el Medio Oriente se enfrentan dilemas similares de diferentes maneras. Sus desafíos incluyen los riesgos de la cibernética, los desplazamientos de un mercado globalizado y los cambios perturbadores en la demografía.