Guillermo Arthur, presidente de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP)

A raíz de los últimos cambios regulatorios en relación a las pensiones que se están impulsando en Perú. Consultamos a Guillermo Arthur, presidente de la FIAP, sobre  las posibles repercusiones que tendrán en el sistema pensional peruano.
Actualidad Aseguradora América latina.-  Como sabe, recientemente se ha aprobado en Perú el dictamen por el que los afiliados mayores de 65 años podrán sacar hasta un 95,5% de sus aportes de las AFP, ¿qué opinión le merece esta medida y cómo afectará al sector y a los afiliados? Guillermo Arthur.- Creemos que esta medida altera el objetivo central que debe tener todo sistema de pensiones —ya sea público, privado o mixto—, que es otorgar un flujo de ingresos adecuado, estable y sostenible financieramente durante la etapa de desacumulación del ciclo de vida de un trabajador. Al aprobar una medida que permita retirar casi la totalidad de los fondos acumulados durante la etapa activa, las personas se verán expuestas a dos riesgos: a) Ausencia de la suavización del consumo durante la etapa pasiva. b) Potenciales escenarios de pobreza y exclusión social. Los sistemas de pensiones buscan garantizar ingresos estables —mediante la provisión de pagos periódicos— para suavizar el perfil de consumo de un hogar y de esta forma velar por un bienestar estable en el tiempo. Si esta condición se ve afectada, podría existir un detrimento en el bienestar de total de la sociedad, lo que podría jugar en contra si la política no es reconsiderada al anticipar escenarios de este tipo en el largo plazo. Si la gestión de recursos por parte de las familias, al momento de retirar los fondos, se manifiesta con los sesgos de inconsistencia intertemporal y miopía, entonces existirá un mayor riesgo de producir situaciones de pobreza y exclusión social, forzando al estado a solucionar este problema mediante pensiones solidarias o programas asistenciales. Por otra parte, poner a disposición del público un gran nivel de masa monetaria llevaría a que en el corto plazo existan potenciales presiones inflacionarias que lleven a reconsiderar las decisiones de política monetaria. Finalmente, otro tema que debo destacar es que la ley de libre retiro de los fondos de pensiones privados, pone en riesgo la posibilidad de avanzar en el camino trazado por los presidentes de los países de la Alianza del Pacífico, particularmente en lo que se refiere a libre movilidad de saldos en cuentas individuales de ahorro previsional. Basta que uno de los países de la región adopte una regla como la aprobada en Perú, para que se genere una situación que podría ser aprovechada por los trabajadores migrantes con el objeto de retirar fondos cuyo destino no puede ser otro que el financiar pensiones. Con respecto a los efectos que tendrá sobre el sector, es necesario mencionar que esta medida alterará las decisiones de inversión de las AFP, al tener que incorporar en el portafolio, activos que puedan entregar un mayor grado de liquidez en orden de responder los eventuales retiros masivos que los afiliados realizarán de sus fondos. 'A.A.A.L.'.- ¿Qué repercusiones puede tener a largo plazo para el sector de AFP? Guillermo Arthur.- Tendrá consecuencias en torno a los criterios de inversión. Dichos criterios tendrán que incorporar en el portafolio activos que entreguen una mayor liquidez, como señalé anteriormente. Estos activos generalmente obtienen menores rendimientos en el mercado financiero, lo que podrá impactar en el comportamiento de la rentabilidad del sistema a nivel agregado. De esta forma, se podría mermar el desempeño tanto del sistema y seguidamente del fondo total acumulado al final de la etapa activa del trabajador. 'A.A.A.L.'.- ¿Cree que puede implicar el fin del sistema privado de pensiones en Perú? Guillermo Arthur.-  El sistema privado de pensiones se mantendrá estable, si es posible contar con las condiciones necesarias para adaptarse. Esto implica que las AFP tendrán que alinear sus políticas de gestión e inversión acordes al nuevo escenario. Sin embargo, lo que realmente debe importarnos es que está en peligro la seguridad social de los ciudadanos peruanos. Creemos que si bien la seguridad social lleva a que las personas deban ahorrar obligatoriamente —principalmente debido a la miopía en el consumo de los hogares— las decisiones en el diseño de política pública no deben ser influenciadas por medidas populistas. Este populismo lleva a que la política se comporte de una manera similar, vale decir, con cierta miopía, considerando solo los efectos de corto plazo en desmedro del futuro.