Mensualmente, los brasileños hacen 11 millones de búsquedas en Google sobre Seguros y ese número crece un 14% cada año. Pero, “¿están las compañías de seguros captando esa demanda?”. La pregunta la realizó ante un auditorio lleno, durante el Insurance Service Meeting 2014, el propio presidente de Google Brasil, Fábio Coelho, ponente en el panel ‘La importancia de la tecnología digital para la generación de negocios en la Industria de Seguros’, informa Cnseg.
Después de Estados Unidos, Brasil es el país que más búsquedas hace en Google y más vídeos visualiza en YouTube, y, cada vez más, lo hace a través de dispositivos móviles. Sólo en los últimos 22 meses, los teléfonos basados en el sistema operativo Android ha saltado de los 12 a los 72 milliones, lo que contribuye a que en la actualidad el 70% de los clientes de seguros tenga acceso a internet.

Y con más acceso a internet, también se alteran los hábitos y perfiles de los consumidores, cada vez mejor informados y asustadizos, adorando compartir sus experiencias con los productos. En la actualidad, según Fábio Coelho, el 40% de los procesos de compra pasan por la web, siendo un 51% los consumidores que realizan una búsqueda posterior al ser impactados por un anuncio. “Antes, el cliente llegaba al corredor lleno de dudas. Ahora ya lo sabe todo sobre el producto, incluso antes de la primera toma de contacto, queriendo saber si éste va a atender la demanda prometida”.

Todas estas transformaciones, tan rápidas y profundas, generan evidentemente cierta perplejidad, pero también nuevas oportunidades. El medio digital permite, por ejemplo, un enfoque más contextualizado y dirigido a los intereses particulares de cada consumidor potencial. “Las empresas que mejor entiendan cómo ajustarse a esta economía digital tendrán más oportunidades de sobrevivir”, apuntó Coelho, antes de ofrecer algunos consejos, ya al final de la presentación: “Defienda sus diferencias competitivas a largo plazo, abrace los canales de distribución en su plenitud y tenga sistemas abiertos de tecnología, pues los sistemas cerrados están condenados a la obsolescencia”.