MARSH & MCLENNAN estima que el año pasado el mercado de ciberseguros de Estados Unidos estaba valorado en 1.000 millones de dólares (734 millones de euros) en primas brutas y podría alcanzar hasta 2.000 millones (1.468 millones de euros) este año, de acuerdo a la información dada a conocer por ‘Reuters’. Por su parte, el mercado europeo es en la actualidad una fracción de esa cifra, de alrededor de 150 millones de dólares (110 millones de euros), aunque de acuerdo al bróker está creciendo entre el 50% y el 100% anualmente y, según MUNICH RE, recibiría un gran impulso con las nuevas normas de protección de datos de la UE, que forzarían a las empresas a informar de las brechas de seguridad que afectan al cliente.

Estas cifras representan una parte pequeña del mercado asegurador global, que está creciendo a un ritmo bastante más bajo. De hecho, se espera que las primas globales crezcan solo un 2,8% este año en términos de inflación ajustada ya que “las compañías se han percatado de que el riesgo de ser atacado es inevitable”, dijo Andreas Schlayer, responsable de ciberriesgo en la reaseguradora.

Esto pone de manifiesto que, cada vez más, los gerentes de riesgos están estudiando asegurarse contra el ciberdelito como un gasto presupuestario necesario, dado los casos relevantes de hackers que se han hecho con datos delicados de clientes de compañías. En este contexto, las aseguradoras están siguiendo con impaciencia el crecimiento exponencial del mercado de cibercobertura debido a las brechas en los datos que encuentran estos ‘ciberdelincuentes’.

Las aseguradoras están tratando de apresurarse para ganar experiencia en la gestión del riesgo tecnológico, “un riesgo difícil de valorar por métodos tradicionales de seguros, ya que en la actualidad no hay datos actuariales estadísticamente significativos disponibles”, señala Robert Parisi, jefe de ciberproducto de MARSH. Aunque hay mucho camino por recorrer, el potencial del mercado es enorme y el coste del ciberdelito supone para la economía mundial unos 445.000 millones de dólares (326.000 millones de euros) cada año, según una estimación del mes pasado del Centro para Estudios Internacionales y Estratégicos con sede en Washington.