Axco Insurance Information Services (Axco) ha hecho público su último informe dedicado a Cuba, que entre otros aspecto, destaca que a pesar de algunas reformas internas y la mejora de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, las aseguradoras continuarán enfrentándose a desafíos significativos, tal y como se hace eco la revista inglesa Actuarial Post.
Algunos puntos que señala el informe son que el mercado de aseguradoras de Vida es subdesarrollado, ya que solo destacan dos empresas de propiedad estatal; que el impacto de la Ley de Inversión Extranjera 2014 aún no se ha visto; y que las relaciones entre Estados Unidos y Cuba mejoraron considerablemente pero que hay importantes obstáculos.

Según se explica en el estudio, los factores que pueden dificultar las perspectivas para las aseguradoras que desean tomar ventaja de la mejora de las relaciones políticas y económicas del régimen militar con Estados Unidos son:

El mercado cubano de seguros de vida es tradicional y subdesarrollado, comprendiendo sólo dos empresas estatales que ofrecen una gama de productos relativamente básicos y poco atractivos.
• Hay poca comprensión de los seguros de vida en la sociedad cubana y pocos segmentos de la población tiene ingresos disponibles.
• La intención del gobierno es promover los seguros –un poco de acción se está viendo en el sector agrícola– pero es poco probable que eso produzca resultados hasta que la población adquiera cultura en ese sentido.

Para Tim Yeates, director general de Axco, con “la poco o ninguna cultura de seguro y un ambiente de negocios difícil, las oportunidades para las aseguradoras en Cuba son limitadas. Hasta el momento, los cambios políticos y económicos han hecho poco y más bien permiten que unos pocos individuos que operan por cuenta propia se beneficien”.

Por último, se menciona en el informe que la Ley de Inversión Extranjera No. 118 de 2014 está destinada a estimular la inversión extranjera directa en Cuba en todos los sectores a excepción de la salud, la educación, los medios de comunicación, el ejército y las comunicaciones. Pero el impacto real está aún por verse, dado la falta de reglas claras y la falta de una cultura de aseguradoras, cosa que requieren lógicamente las empresas capitalistas para no correr riesgos innecesarios.