El potencial que tienen las tecnologías digitales para reducir la brecha de protección aseguradora no se basa solo en el resultado de los rápidos avances en conectividad, movilidad, cloud computing, análisis de “grandes datos” y redes sociales. También refleja las deficiencias de los modelos de negocio tradicionales y las ineficiencias inherentes del mercado de seguros y que la digitalización está obligada a mitigar. Este potencial es además, más pronunciado en las líneas como Autos, Salud y Propiedad.