Las compañías aseguradoras tendrán que pagar, según los cálculos, alrededor de 12.000 millones de pesos (907,1 millones de dólares) a particulares que tenían bienes asegurados y que se han visto afectados por las fuertes lluvias e inundaciones que han golpeado Acapulco. Las aseguradoras tendrán que hace frente a estos pagos en un plazo no superior a los 6 meses. Aun así, un gran número de carreteras no contaban con aseguramiento y se han visto afectadas.
El director de Daños y Autos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Luis Álvarez, ha explicado que las infraestructuras públicas más afectadas estaban en la carretera y que éstas no estaban aseguradas en el momento del siniestro, por lo que ni siquiera el Fondo Nacional de Desastres (Fonden) podrá intervenir para repararlas puesto que este organismo pide algún tipo de cobertura.

Respecto a las pólizas contratadas por particulares señaló que se han pagado un 15%. Añadió que “en el caso de un negocio que permanece cerrado días después de la inundación, hay pólizas que cubren las pérdidas posteriores y eso lleva tiempo poder cuantificarlo”, explicó. 

LAS GRÚAS SE APROVECHAN

Otro de los problemas surgidos ha sido con las grúas, pues debido al gran número de siniestros éstas han subido sus costos a la hora de efectuar los servicios. Algunas de ellas han pasado de costar 1.500 pesos (113,3 dólares) a los 5.000 (377,9) y en algunos casos hasta los 30.000 (2.267,80).

Por los elevados costes, AMIS ha contabilizado que hay 1.500 vehículos que están retenidos o requieren de su arrastre. Las aseguradoras han formulado quejas ante la Procuraduría Federal del Consumidor y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.