La actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) continuará en los próximos meses a la vez que las (re)aseguradoras buscan cada vez más la manera de implementar el capital en un contexto de continuas condiciones suaves en el mercado y retornos de inversión débiles. Bajo este prisma, A.M. Best espera que la industria se consolide, ya que las empresas tratan de impulsar la eficiencia de costes, la diversificación geográfica, así como por producto, y aumentar cuota de mercado.
El entorno de bajos tipos de interés también es propicio para hacer frente a estas decisiones, permitiendo préstamos más baratos para financiar ofertas, puntualiza el último informe elaborado por la agencia de calificación. Junto a la suma del volumen de los acuerdos y transacciones anunciados, A.M Best identifica movimientos significativos en la inmovilización entre las transacciones que involucran a las entidades más pequeñas. Estas ofertas tienen la capacidad de cambiar el panorama del mercado de seguros, ejerciendo presión a las empresas que carecen de diferenciación entre sus nichos de productos, explica el estudio. Hay numerosos conductores que alimentan las fusiones y adquisiciones, explican.

En el sector reasegurador, en concreto, un factor importante ha sido que las tarifas, los términos y las condiciones, que siguen bajo presión como resultado de las benignas pérdidas por catástrofes, así como la afluencia de capitales alternativos. Dado que la competencia se intensifica, los márgenes operativos están siendo exprimidos. Además, los grandes grupos están bien capitalizados y retienen más riesgos en sus balances.

La (re)aseguradoras bien capitalizadas están comprando acciones propias, aumentando los dividendos y el pago de dividendos especiales. Las (re)aseguradoras de No Vida, en concreto, puntualiza el informe, pueden explorar las inversiones para ayudar a utilizar el capital adicional para consolidar posiciones competitivas y crecer en nuevos territorios y líneas de productos.