Se avecina un cambio sustancial en el panorama de riesgos en 2016. Mientras decrece la preocupación de las empresas por la repercusión de riesgos industriales tradicionales, tales como las catástrofes naturales o los incendios, estas se inquietan cada vez más por otras contingencias, como por ejemplo la ferocidad de la competencia en sus mercados y los incidentes cibernéticos. Estos son los hallazgos del ‘Barómetro de Riesgos 2016’, quinta edición de la encuesta sobre riesgos empresariales que publica ALLIANZ GLOBAL CORPORATE & SPECIALTY (AGCS) y que ha recabado las respuestas de más de 800 gestores de riesgos y expertos en seguros de más de 40 países. Según se destaca, la pérdida de beneficios y la disrupción en la cadena de suministro sigue siendo el principal riesgo para las empresas a escala mundial por cuarto año consecutivo. Sin embargo, muchas empresas están preocupadas por el hecho de que el lucro cesante por la pérdida de beneficios, que, por lo general, se produce a raíz de daños a la propiedad, se deba cada vez más a ciberataques, fallos técnicos o a la inestabilidad geopolítica como causas nuevas de interrupción por daños intangibles.