La volatilidad a la que se enfrenta el clima está creciendo y esto se ha puesto de manifiesto en los recientes eventos catastróficos como el tifón ‘Haiyan’ en Filipinas o las inundaciones en Cleopatra, Cerdeña. Mientras estos eventos extremos se inundan los titulares de la prensa, las menores fluctuaciones registradas podrían tener grandes impactos en los negocios de diferentes ramas de las industrias.
En su último informe centrado en el actual clima de negocios y cómo las compañías se encuentran inmersas en esta volatilidad dependiente del clima, ‘The Weather Business – How companies can protect against increasing weather volatility’, ALLIANZ GLOBAL CORPORATE & SPECIALTY SE (AGCS) analiza el impacto económico de las fluctuaciones derivadas de las condiciones climáticas y cómo las empresas pueden protegerse a sí mismos utilizando nuevos enfoques de “gestión de riesgo climáticos”.

De acuerdo con el informe, el impacto económico derivado la creciente volatilidad de los cambios climáticos es muy superior a las ya enormes sumas anuales asociadas a catástrofes naturales. AGCS estima que el impacto de la variación del tiempo de rutina en la economía de la Unión Europea podría totalizar hasta 406.000 millones de euros (561.000 millones dólares) al año. Haciendo una comparación con 2012, que hubo 905 catástrofes naturales en todo el mundo, el 93% de los cuales provinieron de los desastres relacionados con el clima, supuso un coste de 170.000 millones de dólares.

A todo esto hay que sumarle que el coste directo de la volatilidad del clima en todo el mundo está aumentando significativamente. De acuerdo con ALLIANZ, el Seguro han pagado 70.000 millones de dólares por los daños de los fenómenos climáticos extremos cada año durante los últimos tres años.

En la mayoría de los países el comercio minorista es un sector que está muy expuesto a las contingencias del clima, apunta el informe, especialmente en el período previo a la Navidad que es de suma importancia por este tipo de sector que tradicionalmente aumenta significativamente sus ventas. Otros sectores que pueden ser gravemente afectados son la industria agroalimentaria, la construcción, la distribución, la energía, el turismo y el transporte.

CRECIENTE CONCIENCIA POR LA PREVENCIÓN

En el pasado, muchas empresas no sabían cómo proteger sus ganancias de las condiciones climáticas desfavorables. Sin embargo, afirma AGCS, ahora hay una creciente conciencia en el interés por las herramientas de gestión de riesgos climáticos lo que permiten a las empresas cubrir y prevenir este riesgo. Una forma similar se podría hacer en con los movimientos actuales de los tipos de interés y las monedas extranjeras ante los tipos de cambio.

El informe pone de manifiesto que la gestión del riesgo ofrece una nueva vía para que las empresas creen las respuestas personalizadas a las variables meteorológicas específicas que pueden afectar a su negocio. Utilizando los datos basados en diferentes formas climatológicas independientes, estos productos están vinculados a las fluctuaciones reales con índices climáticos acordados previamente que, cuando se cumplen ciertos criterios, pueden desencadenar un pago. Fundamentalmente, a diferencia de los productos tradicionales de seguros, no se requiere un daño físico para un desembolso que deberá efectuarse al asegurado afectado. Las variables como la temperatura, la lluvia, el sol, la nieve y el viento son la base de estos índices de riesgo, por lo que un pago rápido se activa automáticamente cuando las mediciones demuestran ciertos niveles pre-definidos para las variables aceptadas.