Para combatir los bajos rendimientos, las aseguradoras globales se están planteando incrementar el riesgo. Este cambio de tendencia para logar rentabilidad es la principal conclusión que se refleja de la tercera edición del estudio anual de seguros publicado por Goldman Sachs Asset Management (GSAM) bajo el acertado título ‘Arriesgar… a regañadientes’. Este año la encuesta abarca a 233 directores de inversión y financieros de aseguradoras cuyos balances presentan un activo superior a los 6 billones de dólares (4,3 billones de euros).
“Las aseguradoras continúan centradas en la búsqueda de rentabilidad aunque, a su parecer, tanto los bonos corporativos como las acciones pecan de sobrevaloradas o de ostentar unas valoraciones considerables. Esto lleva a los directores de inversión a explorar clases de activos no tradicionales con un potencial de rentabilidad total más alto y que compensan la falta de liquidez”, señala Michael Siegel, responsable internacional del equipo de gestión de seguros de GSAM. Un cambio de rumbo notable con respecto a los resultados que reflejaban la encuesta del año y en los que se muestra que la industria aseguradora está intentando elevar sus asignaciones hacia activos menos líquidos entre los que se incluyen deuda de infraestructuras, capital privado, tasas de hipotecas comerciales o el sector inmobiliario.

Los directivos de las aseguradoras están demostrando un confort “significativo” con la inversión del riesgo. “En un contexto de rentabilidades reducidas y de creciente preocupación por el endurecimiento de las políticas monetarias, los directores de inversiones están pensando en incrementar sus asignaciones a activos menos líquidos, alternativos y de renta variable, en vez de incrementar el riesgo de deuda corporativa o alargar la duración de las posiciones, para reforzar las rentabilidades potenciales de las inversiones”, alega Siegel.

Tal y como apunta el estudio, los directores financieros creen que la industria del seguro está bien capitalizada y reconocen la necesidad de afianzar la rentabilidad en una competición creciente por los proveedores de capital alternativo, sobre todo en el caso de los seguros de No Vida y en el reaseguro.

El capital privado logrará el mejor desempeño en 2014

A grandes rasgos, otras conclusiones que revela la encuesta es que entre las alternativas para conseguir la rentabilidad, más de un cuarto de los entrevistados cree que el capital privado será el activo que tendrá un mejor desempeño en 2014. Además, las aseguradoras esperan que los mercados estadounidenses y europeos otorguen retornos relativos fuertes.

Las asignaciones de cartera están cambiando, afirman los directores financieros consultados, por lo que planean aumentar las asignaciones para las clases de activos que pueden ofrecer un mayor potencial de rentabilidad total y la protección contra el aumento de los precios y la inflación. Tanto los directores de inversión como los financieros de las compañías de seguros están concienciados de que la volatilidad del mercado es elevada, al igual que crece la preocupación por la posible deflación.