Según ha revelado la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) a través de un documento se hace público las instrucciones a las entidades aseguradoras del país para que puedan invertir las reservas técnicas en bienes raíces productivos. Las compañías deberán cumplir una serie de normas para diversificar sus inversiones; que actualmente tiene una amplia participación en deuda de emisores nacionales (40,59%).
Los bienes raíces no pueden ser utilizados para el desarrollo del objeto social de la entidad aseguradora, y de usarlo de esta manera el inmueble será considerado de libre inversión, señala la información. Además la SFC indicó que para que dichos bienes sean admisibles deben ser “productivos, es decir, que los mismos deben ser objeto de un contrato de arrendamiento o concesión, que tenga como mínimo un año de duración y mediante en el cual haya una generación de ingresos hacia la entidad aseguradora”.

Daniel Serrano, experto en seguros, ha destacado en una noticia elaborada por ‘La República’ que “la anterior diversificación, en términos de regulación es acorde con los propósitos de la actividad aseguradora y pueden generar confianza en el público, al saber que tales inversiones seguirán respaldando las reservas técnicas y los bienes raíces productivos que formen parte de ese portafolio diverso, no podrán ser utilizados para el desarrollo del objeto social de las aseguradoras”. De la misma manera, el órgano de control y vigilancia financiera recalcó que todo inmueble en el que se vaya a realizar la inversión debe ser dentro del territorio nacional, ya sea residencial, comercial, industrial.

Para la estimación de estos inmuebles la Superfinanciera sugiere que se realice a través de un evaluador independiente de la entidad aseguradora, elegido por la junta directiva o por el avalúo catastral del bien, el cual “debe atender como mínimo, los criterios establecidos en el Decreto 422 de 2000 y demás normas que lo adicionen, modifiquen o sustituyan”. “Las entidades vinculadas de la entidad aseguradora no pueden tener la condición de titular de derechos reales o alguno similar sobre el bien raíz objeto de inversión”, precisa la entidad.

Un proyecto que estaba pendiente de reglamentación

Por otra parte, el bien raíz productivo debe estar asegurado, como mínimo, contra los riesgos de incendio y terremoto durante la vigencia del contrato de arrendamiento o concesión. Dicho valor garantizado debe corresponder, al menos, al valor de reconstrucción del bien raíz productivo. Serrano también recalcó que “el proyecto de norma que involucra a las reservas técnicas de seguros, abre la posibilidad de no sólo acceder al portafolio de inversiones sobre el que ya se tiene reglamentación para respaldar dichas reservas, sino que da cabida a invertir en bienes raíces productivos”.

“Es una alternativa de inversión que está contemplada para las aseguradoras desde 2010, solo que estaba pendiente de reglamentación. En esta se definen los tipos de bienes inmuebles en los que pueden invertir las reservas de las compañías de seguros”, aseguró María Claudia Cuevas, vicepresidente financiera de Fasecolda.