“La sociedad reconoce que el seguro es una herramienta frente a las pérdidas y su papel relevante en una catástrofe”

Recaredo Arias, secretario general de la AMIS

Los cimientos de México volvieron a temblar el pasado 19 de septiembre, como un déjà vu pero 32 años atrás, el 19 de septiembre de 1982. Con estos recientes acontecimientos sufridos en el país, hablamos durante la XXXVII Conferencia de FIDES con Recaredo Arias, secretario general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), que conforma la rápida actuación de las compañías de seguro frente a esta catástrofe: “La sociedad reconoce que el seguro es una herramienta muy importante de investigación de pérdidas y tiene un papel relevante ante una catástrofe.

  • BDSAL FIDES. – ¿Cómo ha afectado el terremoto al país y qué medidas se han adoptado?

    Recaredo Arias. – En México cada 19 de septiembre es el aniversario del macro seísmo de 1985 y se hace un simulacro de evacuación en toda la ciudad de México. Hay un punto de reunión donde nos congregamos con los ajustadores de todas las compañías. Este año no se llevó a cabo porque ya estábamos atendiendo una emergencia, el seísmo que también ocurrió el 19 de septiembre de este año, pero al día siguiente nos reunimos con todos los responsables de siniestros de las compañías y también con los representantes de los ajustadores.

    Hicimos un trabajo de coordinación de los ajustadores, porque una gran catástrofe anula la capacidad de los ajustadores y es importante que tratemos de determinar entre las compañías el trabajo que deben hacer los ajustadores. Esta es una parte del trabajo que hacemos.

    También reunimos toda la información para atender a los medios y a las autoridades porque, desde Wilma, la sociedad reconoce que el seguro es una herramienta muy importante de investigación de pérdidas y tiene un papel relevante ante una catástrofe. En el caso de las autoridades, éstas también reconocen que es la manera de atender a las víctimas y agilizar las indemnizaciones. Todo eso hace que tengamos que intervenir mucho. Tenemos mucho trabajo y presión, y se nos reclama muchas cosas, como porqué no pagamos más rápido o pagamos más. A veces hay algo de incomprensión sobre el ciclo de pago que lleva un siniestro. Hay que tener en cuenta que en un terremoto estamos hablando de 18 a 24 meses.

    BDSAL FIDES. – ¿Cuáles son las lecciones aprendidas?

    Recaredo Arias. – En cuanto a las lecciones aprendidas sobre todo nos centraríamos en lo que se refiere a los seguros de créditos hipotecarios. Hay hipotecas que se hacen con la banca y otras con unas sociedades de financiamiento, SOFOMES, que tienen una regulación menos estricta que la banca y en muchos casos el seguro de terremoto, igual que el de huracán, está dado para el saldo insoluto del crédito, pero cada día más está enfocado al valor destructivo. También lo que casi nadie asegura son los contenidos en estos seguros.

    En México debemos tener ahora entre el 6,5% y el 7% de las viviendas aseguradas en forma voluntaria, es decir, personas que no están asegurándose porque tienen una hipoteca. Y tenemos 20 puntos porcentuales de todo el stock de viviendas en México que está asegurado por hipotecas. Eso hace un 27% de las viviendas aseguradas en México. Pero este 20 sí tiene áreas de crecimiento. Entonces, ¿qué es lo que sucede? En el momento en que sólo tienes asegurado el valor de la hipoteca, en una pérdida parcial los bancos sí le van a dar el saldo de la indemnización al asegurado, pero si hay una pérdida total, se lo queda el banco, el propietario ya no debe, pero sí perdió su vivienda.

    Vamos a establecer un comité con la Asociación del sector bancario y nosotros para establecer las mejores prácticas de aseguramiento hipotecario.

    Se ha presentado un segundo problema, ahora mismo hay en México un boom inmobiliario e hipotecario; los valores comerciales están muy por encima de los valores destructibles de las viviendas y los bancos están ofreciendo préstamos por encima del valor destructible de la vivienda. En el momento en que prestas el valor del 100% de la vivienda, para empezar no es el valor destructible, porque el terreno no se destruye, a eso le quitas el deducible y el coaseguro  y te queda una cantidad muy baja. Por ello, se está debiendo mucho dinero. Estas son las prácticas que tenemos y las lecciones.

    El problema es que cuando hay personas que sí previeron, que tenían una hipoteca en los condominios, unos están asegurados, otros no, y las partes comunes en el caso de que haya una pérdida total o una pérdida parcial, todos tienen que ponerse de acuerdo para pagar la reparación o, en el caso de daños parciales, aun en la destrucción total se complica la indemnización cuando en un condominio hay quien está asegurado y quien no; porque, entre otras cosas, se tiene que contratar a un perito que es el que tiene que determinar si el inmueble puede ser reestructurado o tiene que ser derruido. Estas son todas las lecciones que hemos aprendido y que estamos impulsando, cuando termine este ciclo de atención y pago de siniestros, pasaremos a una etapa donde estas lecciones aprendidas deben de ser documentadas para generar mejores prácticas.

     BDSAL FIDES. – ¿Puedes adelantarnos las cifras de pagos?

    Recaredo Arias. – Actualmente las cifras de pagos actuales son de 38.832 siniestros que significan 16.447 millones de pesos (885,7 millones de dólares, y ya llevamos finiquitados 4.449 siniestros de estos 38.832 siniestros registrados.

    Del seísmo del 19 de septiembre, corresponden 31.291 siniestros con 10.111 millones. Ya llevamos finiquitados 3.450. Y del seísmo del 7 de septiembre, son 7.541 siniestros registrados, porque hay más infraestructura pública, con 6.333 millones de pérdidas y llevamos saldados 990 siniestros. En este caso hay un bono catastrófico que equivale a 2.500 millones de pesos.

    México es uno de los pocos países que dispone de este bono catastrófico, incluso ahora mismo se está discutiendo crear un bono uno para toda la región. Se contrata a través de un reasegurador, pero sobre todo en mercados alternativos porque es como una inversión financiera.

  • México, a la cabeza en Solvencia y en combatir el riesgo sistémico

    BDSAL FIDES. – Una de los grandes retos que habéis emprendido el pasado año es la adecuación de Solvencia II ¿Cómo vais con solvencia? ¿Otros retos regulatorios?

    Recaredo Arias. –  Con Solvencia II estamos prácticamente adecuada. Tenemos más o menos 2,2 veces la solvencia de requerimiento de capitales, y es un requerimiento muy estricto que hemos superado bastante bien. Yo creo que no hay más de cinco compañías que estén por debajo, y estamos ahora en negociaciones con las autoridades para la PML (Pena máxima probable) para terremoto y también para manejar todo lo que es el crédito a la vivienda y el agropecuario, y estamos negociando todo este tema con las reguladoras y también buscando mecanismos menos estrictos de liberación de la reserva para eventos catastróficos. En riesgos hidrometeorológicos son más flexibles, pero en terremotos son más estrictos lo mecanismos e liberación. Hay que hacer unas reservas de riesgos catastróficos muy altas y para poder liberar las reservas los mecanismos son muy rígidos. 

    BDSAL FIDES. – ¿Qué otras acciones están emprendiendo desde la AMIS?

    Recaredo Arias. – Estamos trabajando mucho en educación financiera, tenemos un programa muy robusto con acciones por ejemplo desde el portal micrositio, tenemos un programa con niños que se llama Crece Seguro y también tenemos una revista que se distribuye entre las escuelas y tenemos un concurso universitario.

    También estamos desarrollando nuestro plan estratégico con varias actividades para poder hacer crecer el seguro en México, con el impulsado de los seguros obligatorio. Incluso que haya un seguro obligatorio de condominios para que todos estén cubierto. Trabajamos en la mejoría del sistema de Solvencia II que tengamos destacando que tengamos participación en la Seguridad Social con un seguro de Riesgo e Invalidez y Fallecimiento.

    Por último, hemos propuesto al Gobierno una política pública de administración de riesgos a la par del gobierno que acompañe a todas las acciones que se hacen con los convenios del Fondo Monetario Internacional para combatir el riesgo sistémico porque al final del día las catástrofes pueden generar un riesgo sistémico sino están bien gestionado. Nuestra idea es que esta misma propuesta se extrapole al Comité de FIDES.

    “Hemos propuesto al Gobierno una política pública de administración de riesgos a la par del gobierno que acompañe a todas las acciones que se hacen con los convenios del Fondo Monetario Internacional para combatir el riesgo sistémico porque al final del día las catástrofes pueden generar un riesgo sistémico sino están bien gestionado. Nuestra idea es que esta misma propuesta se extrapole al Comité de FIDES”