Kathleen Sebelius, responsable de Sanidad de Estados Unidos, ha dimitido en medio de una gran polémica por la aplicación de la reforma sanitaria del presidente, Barack Obama. En los últimos meses hubo un gran número de quejas por errores informáticos, desafección de los ciudadanos y polémicas políticas. Fuentes de la Casa Blanca aseguran que ha sido a voluntad propia, aunque a nadie escapa que el presidente se había quejado en alguna ocasión por el mal funcionamiento del sistema.
La sustituta es la directora de la oficina de Presupuesto, Sylvia mathews Burwell, quien tendrá que gestionar las penalizaciones para los que no han accedido al seguro, el aumento de las primas o el poco interés de la población sana joven. Además, algunas encuestas señalan que sólo el 10% de los estadounidenses creen que la reforma les ha ayudado.

Hasta este momento han contratado este seguro 7,5 millones de personas.