La reforma sanitaria impulsada en 2010 por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, fue declarada ayer constitucional por el Tribunal Supremo. De esta forma, se cierra un capítulo en la conocida como ‘Ley de Cuidado Médico Asequible’, una reforma que requiere una inversión de 940.000 millones de dólares (681.076 millones de euros) y que tras dos años de aplicación ha permitido que 30 millones de personas accedan a un seguro médico, de las cuales 9 millones son hispanos y 3 millones son jóvenes. Según publica la agencia Efe, se espera que para el año 2014 alcance los 50 millones de asegurados.
A grandes rasgos, la ley contempla que para 2014 la mayoría de los estadounidenses adquieran un seguro de salud, sino tendrán que pagar una multa anual que oscila entre los 95 a 695 dólares (68,8 a 503,5 euros) para un individuo y hasta 2.085 dólares (1.510 euros) en el caso de familias. En este caso, el Supremo avala esta obligación (mandato individual), aunque precisa que deberá basarse en la ley fiscal y no en la ley de comercio, en contra de lo que argumentaba el Gobierno.

También se establecen “intercambios de seguro de Salud”, a través de los cuales los desempleados y familias pobres podrán contratar seguros con subsidios federales, además de otros “intercambios” para las pequeñas empresas a partir de 2014.

Entre las prohibiciones, las aseguradoras no podrán negar la cobertura médica a niños con condiciones médicas preexistentes, y prohíbe que nieguen esa cobertura a personas que enfermen o padezcan condiciones médicas preexistentes, a partir de 2014. Además, los padres de familia podrán incluir a sus hijos en un plan médico familiar hasta que cumplan 26 años, a menos que estos reciban cobertura a través de sus empleadores.

También veda que las aseguradoras cancelen un seguro médico de forma retroactiva, excepto en casos de fraude por parte del asegurado, y exige que las compañías presenten informes sobre cuánto invierten en cuidado médico y cuánto en gastos administrativos, como parte de una mayor vigilancia del Gobierno en torno al encarecimiento de las primas.

MEDICAID ABRE LA PUERTA A MÁS GENTE SIN RECURSOS

En otro orden de cosas, se amplía el programa federal de ayuda médica Medicaid para incluir a más gente pobre (16 millones de personas adicionales), aunque excluye a los indocumentados de los “intercambios de salud”, aunque paguen de su propio bolsillo. El tribunal confirmó la capacidad del gobierno federal para ampliar esta cobertura, pero dijo que el gobierno no podrá retener la totalidad de los fondos federales de Medicaid a aquellos estados que no lleven a cabo la expansión.

Asimismo, las empresas con menos de 50 trabajadores no afrontarán multas si no ofrecen seguro médico, pero las que tengan más de 50 empleados deberán pagar una multa anual de 2.000 dólares por cada empleado, si éste solicita subsidios federales para comprar un seguro. Además, ofrece desgravaciones de hasta el 35% en sus costos de salud a empresas que ofrezcan seguro y tengan menos de 25 empleados y salarios promedio de menos de 50.000 dólares.

Para financiar la reforma, en 2013, se aumentarán los impuestos de Medicare para los más ricos y se incrementarán en un 3,8% los gravámenes sobre las ganancias por inversiones y plusvalías, intereses y dividendos de individuos con ingresos de 200.000 dólares y de familias con ingresos superiores a los 250.000 dólares.