La adopción de declaraciones formales de propensión al riesgo dentro de la industria de los seguros está impulsando un cambio fundamental en la compra de reaseguro, adaptándose las aseguradoras al aumento de la regulación y al más amplio control por parte de los inversores, según revelan los resultados de un estudio global de WILLIS RE. directivos mundo personasDe acuerdo con este informe (realizado en base a una encuesta que incluye respuestas de 241 compañías de seguros en 48 países), casi dos tercios de las aseguradoras (el 64%) cuentan ya con una declaración de propensión al riesgo, con un 17% que planea desarrollarlo en un futuro próximo. De los que tienen declaración de propensión al riesgo, la gran mayoría (87%) la están utilizando para llevar al reaseguro la toma de decisiones. La aceptación ha sido mayor en Europa, Asia y África, donde más del 85% de los encuestados indica que tienen o tendrán una declaración de propensión al riesgo; en Europa, se ha producido un cambio notable en la formalización de esta propensión debido a Solvencia II, pasando del 56% en 2013 al 71% actual. La aceptación en América del Norte y América Latina, sin embargo es del 51% y 54% respectivamente, aunque existe intención significativa de utilizar esta declaración en un futuro próximo (15% para América del Norte y 26% para América Latina y el Caribe). Se espera un aumento considerable de las declaraciones de la propensión al riesgo en América del Norte debido al programa de autoevaluación de riesgos y solvencia (ORSA). También se observaron patrones de acuerdo al tamaño de la empresa. Así, cuanto mayor sea el asegurador, lo más probable es que tenga una mayor declaración de propensión al riesgo: el 90% de las grandes empresas tienen una declaración formal, en comparación con el 59% de las medianas empresas, y el 60% de las pequeñas. Las empresas cotizadas son también más proclives (85%), ya que los inversores exigen claridad en torno a los objetivos y las tolerancias al riesgo. La encuesta también confirma la naturaleza cada vez más estratégica de la compra de reaseguros a nivel de todo tipo de compañía: el 86% de las empresas declaró que la decisión última de compra de reaseguro está siendo tomada por los altos ejecutivos dentro de la empresa y no marcada por las líneas de negocio. La mayoría de las aseguradoras (77%), sin embargo, sigue dando prioridad a las métricas tradicionales de ganancias cuando se toman decisiones de reaseguro: a nivel mundial, el ratio combinado sigue siendo el indicador de rendimiento clave principal, seguido de la tasa de pérdida y ganancia de suscripción, con una diferencia marginal entre estos factores. El uso de las métricas de capitales, tales como rentabilidad sobre recursos propios (ROE) o el retorno sobre el capital económico (RoEC) es cada vez mayor, con el 23% de los encuestados que declaran utilizar uno de éstos como la principal métrica de ganancias.