La falta de activos financieros ajustados a los salarios y el descalce de activos y pasivos que dicha situación genera llevaron a las aseguradoras privadas a abandonar el mercado de seguros de pensiones de Uruguay hace más de una década, afirma la agencia. La compañía estatal Banco de Seguros del Estado (Baa2 estable) es la única aseguradora que actualmente emite primas en este segmento, aunque otras entidades aún mantienen el negocio en run-off.

Asimismo, el informe destaca que el actual sistema previsional de Uruguay comprende un sistema público de reparto y un sistema privado de ahorro individual. Las aseguradoras de pensiones se encargan de administrar los pagos de las pensiones del sistema privado, y también brindan cobertura de seguro de vida y por discapacidad a los trabajadores que contribuyen a este sistema. Al momento de la jubilación, los fondos de pensiones de los trabajadores son transferidos a una aseguradora designada, que luego se encarga de la administración y el pago de una renta vitalicia ajustada a la evolución de los salarios.

El segmento previsional es el más grande del mercado de seguros de Uruguay, tanto en términos de primas como de reservas. Las reservas totales de dicho segmento ascienden a 65.000 millones de pesos (2.300 millones de dólares) a diciembre de 2017 y representan casi el 60% de las reservas totales de la industria de seguros y el 4% del PIB de Uruguay. Los fondos de pensiones privados mantienen 457.000 millones (15.900 millones dólares), el 26% del PIB, los cuales eventualmente serán transferidos a las aseguradoras de pensiones. Dado que los fondos de pensiones privados seguirán creciendo rápidamente y la cantidad de jubilados

Considerando que los 65.000 millones que las aseguradoras de pensiones mantienen en reservas crecerán significativamente en los próximos años a medida que se jubilen más trabajadores, para obtener una cobertura efectiva las aseguradoras necesitarán cantidades considerables de valores ajustados a los salarios con diferentes plazos, lo cual es un desafío teniendo en cuenta el desarrollo relativamente bajo de los mercados de capitales locales. Dada la demanda considerable de estos valores, principalmente por parte de las aseguradoras de pensiones y de los fondos de pensiones, será difícil para el gobierno emitir las cantidades requeridas de deuda, al menos inicialmente. Sin embargo, incluso si la emisión no es suficiente para permitir una cobertura completa, los bonos ajustados a los salarios permitirán al Banco de Seguros del Estado y otras aseguradoras que tienen el negocio en run-off reducir sus descalces entre activos y pasivos.