Una vez que entre en vigor la nueva Ley de Instituciones de Seguros y Fianzas en abril de 2015, los microseguros no se verán afectados ante los nuevos requerimientos de capital que exigirá dicha ley, según afirmó Carlos Iván Gay, actuario de seguros de pensiones y vida de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
“Uno de los temas que protegimos con la nueva ley, es precisamente que la parte de microseguros respete las comisiones y los requisitos de capital para la exposición de pólizas y pagos de siniestros, porque si no se acabaría este mercado”. La ley de seguros, que está basada en el modelo europeo Solvencia II, especifica que las aseguradoras deberán requerir de nuevas áreas administrativas de riesgos y actuaría para las cuales necesitarán nuevo personal, y por tanto, tendrán gastos adicionales.

Sin embargo, los microseguros que tengan como propósito promover el acceso de la población de bajos ingresos no requerirán de dichos gastos, pero sí deberán cumplir con diversas disposiciones como: claridad en las pólizas que los asegurados contratan, cumplir con las indemnizaciones, e informar al asegurado que puede hacer valer sus derechos ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). De acuerdo con los últimos datos de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), en el 2013 se registraban 673,848 pólizas de microseguros, de las cuales 70% corresponde al ramo de vida, 30% al de accidentes y enfermedades; mientras que en daños no se registra ninguna póliza vendida.

“CON LA NUEVA LEY SE DARÁ MAYOR CERTEZA AL ASEGURADO DE QUE EL AJUSTADOR REALIZARÁ MEJOR SU TRABAJO”

Con la implementación de la Ley de seguros y fianzas, según explicó José Alberto Solís Marín, socio director del Bufete Solís Marín Abogados, las aseguradoras tendrán que establecer manuales que indiquen los lineamientos, políticas y procedimientos que deberán observar los ajustadores. “Con esto la relación será aún más estrecha entre aseguradora y ajustador, porque a partir de entonces la aseguradora no sólo va a asignar al ajustador sino también se hará responsable de los trabajos que haga”, indicó.

Éstas son malas noticias para los ajustadores, expresó, pues actualmente éstos trabajan sin que nadie los califique a la hora de realizar una evaluación. “Con la nueva ley se dará mayor certeza al asegurado de que el ajustador realizará mejor su trabajo sin prácticas corruptas, como una mala evaluación para la indemnización del siniestro”, explicó. Asimismo, de acuerdo con la ley de seguros y fianzas, el ajustador de seguros es la persona que evalúa las causas de algún siniestro y demás circunstancias que puedan influir en la determinación de la indemnización derivada de un contrato de seguro, con el propósito de que la institución de seguros cuente con los elementos necesarios para determinar la procedencia del siniestro y la propuesta de indemnización. El artículo 111 de la nueva ley de seguros y fianzas indica que las instituciones de seguros sólo podrán designar como ajustadores de seguros a aquellos que estén relacionados con contratos de adhesión.