Profesionales de la industria aseguradora de seis regiones del planeta, incluida América Latina, señalan los efectos del cambio climático como la amenaza número uno, seguida de la ‘cibeseguridad’ y la inestabilidad geopolítica.

  • La última ‘Encuesta sobre riesgos emergentes’ de AXA se centra, exclusivamente, en las perspectivas de riesgo de cara a los próximos 5-10 años. Así, los encuestados han seleccionado cinco riesgos emergentes de 25 posibles y los han clasificado según su impacto potencial en la sociedad. Este año también se han incluido preguntas adicionales relacionadas con el ritmo de la emergencia y el nivel de conciencia asociado con los riesgos elegidos.

    Durante los últimos tres años, los encuestados (1.235 personas de 50 países, de las cuales 1.060 trabajan para AXA y 175 son clientes y proveedores) han señalado el cambio climático y la seguridad cibernética como los dos principales riesgos emergentes. No solo eso, además la percepción de estos riesgos casi se ha duplicado en importancia desde el año pasado, con tasas del 63% y 54%, respectivamente.

    Parece lógico en un año (2018) marcado por incendios forestales masivos, inundaciones y la publicación de un sombrío informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), por un lado, y la aplicación del Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea, por otro. Asociado al cambio climático aparece el manejo de los recursos naturales (cuarto riesgo en importancia), que también ha sido una preocupación constante durante todos las cinco ediciones que acumula esta encuesta.

     

    Riesgos más globales

    Otro fenómeno llamativo es que la percepción de los dos principales riesgos emergentes “ha tendido a converger en todo el mundo”, señalan desde AXA. “La conciencia de estos riesgos está creciendo no solo en Europa o Norteamérica, sino en todo el mundo”. Y eso a pesar de que la exposición a ambas amenazas no es la misma en todas partes como no lo es, por ejemplo, la presencia de objetivos de alto valor para los piratas informáticos en todos los países.

    Pero la novedad este año ha sido la aparición de la inestabilidad geopolítica entre los cinco mayores riesgos. Detrás podría estar la creciente ola de populismo y proteccionismo, así como la aparición de modelos alternativos a los estándares democráticos occidentales y el debilitamiento de la gobernanza internacional.

    En cuarto lugar repite la gestión de los recursos naturales, aunque en el caso de dos regiones (América Latina y Oriente Medio) figura en el Top 3, mientras que el descontento social y los conflictos locales escalan desde el puesto 12º en 2017 al 5º en 2018. En relación con este riesgo, los encuestados señalan dos causas principales: el aumento de las desigualdades económicas (40%) y la afluencia de migrantes o problemas territoriales (34%).

     

    Amenazas a la baja

    Al mismo tiempo, hay problemas que pierden intensidad con los años. Es el caso del riesgo financiero, que se ha ido desinflando desde la primera encuesta de 2014. Para AXA, las razones subyacentes de esta tendencia son menos claras. “Este hecho puede interpretarse como un signo de que las personas perciben que otros riesgos son más significativos que una posible desaceleración económica”, aventura Hélène Chauveau, Head of Emerging Risks de la aseguradora.

    Los riesgos médicos también han pasado a un segundo plano: desde 2014 ningún problema de relacionado con la medicina y la salud ha alcanzado el Top 5. “Esto puede deberse a la relativa falta de atención de los medios a estos temas, excepto cuando una gran crisis de salud pública, como una pandemia (10ª posición), amenaza vidas humanas”.

    Sin embargo, desde la aseguradora se señala que debido al progresivo envejecimiento de la población en muchos países, algunas cuestiones relacionadas con la sanidad podrían ser más “están a punto de ser más frecuentes en los próximos años”.

    Otra de las tendencias observadas en las sucesivas encuestas tienen que ver, en primer lugar, con la interconexión, cada vez mayor, de los riesgos emergentes. Se pone como ejemplo el riesgo geopolítico que depende en gran medida de las condiciones económicas, sociales y ambientales, mientras que la volatilidad geopolítica a su vez genera una inmensa incertidumbre en las esferas pública y privada.

    En segundo lugar, los cambios demográficos fomentan la aparición de riesgos y de hecho están detrás de las principales amenazas ya que afectan a las dinámicas económicas, geopolíticas y sociales a nivel internacional, regional y local.