En la Conferencia del año pasado, relata el presidente del gremio, analizamos las nacientes disrupciones en la industria: nos preguntamos ¿dónde está el Uber de los seguros? Y profundizamos en las grandes tendencias tecnológicas como el Blockchain, Big Data o Inteligencia Artificial. En esta oportunidad, queremos aterrizar el tema con experiencias concretas de innovación, que ya están cambiando la manera de hacer las cosas en la industria de seguros.

“Hoy tenemos la certeza – afirma el directivo- de que estas nuevas tendencias van a producir el cambio más grande de la historia en la industria del seguro. “El punto central de nuestro análisis consiste en proyectar ese cambio, adelantarnos y adaptarnos a esta nueva realidad. Adaptarse a la innovación es complejo, lo único que sabemos es que en 10 años las cosas no van a ser como hoy”. Asimismo, las sociedades están en constante cambio y ello obliga a una permanente metamorfosis de todas las industrias. Nuestras compañías de seguros como las conocemos hoy, probablemente serán muy diferentes en el futuro”.

El desafío, explica, es generar una cultura de innovación que permita adaptarnos a los tiempos y proyectar los cambios que nos afectarán: “Debemos debatir sobre esta revolución y la adaptación del regulador a estos fenómenos. Estamos obligados a adelantarnos a la innovación y cambios sociales, que impactan las actividades económicas y la vida cotidiana de las personas”.

Este año, nuestro análisis estará centrado en los desafíos que impone el Insurtech, tendencia que integra seguros y tecnología. El Insurtech modifica la relación con clientes, canales de comercialización y fomenta el desarrollo de nuevos productos, pólizas y políticas de precios.

Elementos que precipitan la evolución o revolución

¿Qué elementos precipitaron esta “evolución o revolución” de la industria aseguradora mundial? Se pregunta Camposano, aludiendo al título de la Conferencia. Además del avance tecnológico, uno de los factores clave es la irrupción de nuevas generaciones, específicamente los millennials, generación “digital” desde la infancia, con una nueva mentalidad que privilegia las experiencias sobre los bienes materiales. A este “asegurado” del Siglo XXI no le interesa el auto, le importa el uso y provecho que saca de él. En otras palabras, quiere asegurar sus viajes, sus traslados, su entretención, no su casa o el auto.

Este es un desafío para la industria aseguradora: la necesidad de crear nuevos modelos de servicio, utilizando avances tecnológicos como el Internet de las Cosas, para dar respuestas concretas a esta generación. En Europa y Estados Unidos esta industria aseguradora 2.0 se potencia cada día más.

El mismo proceso ha vivido el sector financiero, lo que se conoce como FinTech. Según expertos internacionales, el Insurtech está evolucionando aún más rápido, en tiempo e inversiones asociadas.

Los nuevos canales hacia los clientes y las innovaciones tecnológicas están generando una verdadera metamorfosis de nuestras compañías, Asimismo surgen nuevos riesgos, como los delitos informáticos y la ciberseguridad.

Hoy les presentaremos innovaciones propias, como el Observatorio de Robo de Vehículos, proyecto Fondef desarrollado en conjunto por AACH y las Universidades de Chile y Pontificia Universidad Católica, que identificará, por ejemplo, las zonas donde se producen más robos. Esto permitirá focalizar la prevención público-privada.

La tecnología sigue avanzando. Esta tendencia continuará profundizándose. Los hijos de nuestros nietos ya no van a manejar, ¿Cómo se da cobertura a los vehículos autónomos, que trasladan el control de los autos desde las personas a las computadoras, minimizando el error humano y asumiendo una responsabilidad mayor el fabricante?  Estos desarrollos nos abren el debate hacia otro gran tema que abordaremos en esta Conferencia: la regulación de esta nueva industria.


Regulación y Sandbox

En América Latina, aún no existe regulación, pese a que el Insurtech ha potenciado el crecimiento del mercado asegurador. Para enfrentar este desafío, durante la conferencia se ha analizado los ‘Sandbox’. “Este es un campo de pruebas para mercados nacientes, que aún no están supervisados por las instituciones regulatorias formales. ‘Sandbox’ es una respuesta a la necesidad de impulsar la regulación al acelerado ritmo de la innovación”.

“Creemos que es importante acompañar el desarrollo de estos mercados, sin ‘estrangular’ sus innovaciones con un exceso de normas. En el marco de esos avances, tampoco debemos descuidar la protección de derechos de los consumidores”, subraya. Como industria aseguradora,  agrega “ser regulados forma parte de nuestra propuesta de valor. Lo que corresponde aquí es adecuar la normativa para dar cabida a las nuevas formas de hacer empresa”.

“Así como la empresa debe adaptarse, también es crucial que el regulador avance, atendiendo a los cambios globales. Esta situación nos obliga a abordar estos temas de futuro, desde una perspectiva pública y privada, adelantándonos a las consecuencias no esperadas en estándares y normas”, concluye el directivo.