La Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) está a la espera de una respuesta final por parte de los aseguradores, que en 2011 le presentaron una propuesta en materia de revisión del modelo de rentas vitalicias variables con el fin de ampliar las opciones de pensión, en particular para trabajadores de ingresos altos y medios. Su objetivo era dar a los beneficiarios “la posibilidad de decidir sobre su propia pensión y ser partícipes de los resultados de las inversiones”, según afirma el presidente de la Asociación de Aseguradores (Aach), José Manuel Camposano.
Así, la implementación de un modelo de rentas vitalicias variable podría salir al mercado a inicios de 2014 tras dos años de decisiones entre el gobierno y el gremio de aseguradores. La posición de la autoridad era que los beneficiarios deben contar con opciones tanto en la oferta de instrumentos para invertir su fondo previsional, como de administradores a cargo de gestionarlos, explica el intendente de Seguros, Osvaldo Macías, en información de ‘La Tercera’. “Es lo óptimo para dar mayor certeza a los pensionados en el manejo de sus fondos. Así lo hicimos ver a las aseguradoras. Ahora ellos tienen que decidir si están de acuerdo con nuestras recomendaciones. La última reunión fue hace dos meses y estamos a la espera de su respuesta”, explica.

Su expectativa es que la industria acoja los cambios sugeridos y en el caso de que la propuesta del regulador sea aceptada, adelanta Macías, “estarían dadas las condiciones para que el nuevo producto pueda comenzar a operar en el mercado previsional en el primer trimestre de 2014”. De momento la respuesta de la Aach es positiva. “Si ese es el único reparo, quiere decir que tendremos renta vitalicia variable muy pronto”, replica Camposano. La industria aseguradora es “absolutamente partidaria de abrir el mercado”, de manera que si los cambios solicitados por la SVS permiten que la autoridad apruebe el producto, “es una excelente noticia”, añade.

PROPUESTA DE LOS ASEGURADORES

El nuevo producto busca separar la renta vitalicia tradicional en dos componentes, uno fijo y otro variable, con el fin de que se puedan gestionar de manera combinada y que el beneficiario tenga más probabilidades de rentabilizar los fondos de su jubilación si opta por combinar ambas modalidades en la administración e inversión de sus ahorros previsionales.

En el caso del componente fijo, de acuerdo al diseño de los privados, el monto mínimo de esa parte de la póliza -que se expresaría sólo en UF- debe asegurar una pensión igual o mayor a la pensión básica solidaria de vejez (PBS), desde julio de este año de 82.058 pesos mensuales (161 dólares). Esta renta vitalicia básica trata de evitar que la fragmentación del producto deteriore la pensión del trabajador, hasta el punto de que el Fisco deba sumarle a su jubilación un Aporte Previsional Solidario (APS), complemento estatal para las pensiones de vejez o sobrevivencia inferiores a los 266.731 pesos mensuales (523 dólares). Por su parte, el componente variable podrá ser invertido en fondos mutuos que sean administrados por compañías relacionadas a la aseguradora titular de la renta vitalicia.

Es en este punto en el que la SVS discrepa ya que considera que para autorizar el nuevo producto se debe permitir explícitamente que los fondos puedan ser gestionados por compañías relacionadas y también por firmas no relacionadas a la aseguradora que ofrece la renta vitalicia. Asimismo, el regulador también estima necesario ampliar el abanico de inversiones para incluir otros instrumentos como, por ejemplo, acciones, bonos y monedas, con el fin de generar más holgura a los beneficiarios y/o pensionados en relación al tipo de riesgo que están dispuestos a asumir sobre el componente variable de su renta vitalicia.

“Nos parece que la propuesta está bien encaminada, pero es fundamental que la base del nuevo producto sea más amplia y no discriminatoria. La SVS ha planteado a la Asociación que queremos que la oferta incluya fondos mutuos de las compañías relacionadas a la aseguradora titular y también de las no relacionadas”, precisa Macías. “Necesitamos transparencia en todos los ámbitos y evitar todo tipo de conflicto de intereses que puedan surgir con este y otros modelos de negocios”, apunta.

DATOS DE LA INDUSTRIA

En la actualidad, en el mercado chileno operan 60 compañías de seguros, de las cuales 28 ofrecen seguros generales y otras 32 comercializan seguros de vida. Estas últimas son las que gestionan las rentas vitalicias. Según los datos de la Superintendencia de Pensiones (SAFP) y de la SVS, las rentas vitalicias son la segunda modalidad de pensión más usada por los chilenos, después del retiro programado de las AFP, y explican el 47% de las jubilaciones vigentes. A junio pasado se pagaban 466.844 rentas vitalicias mensuales, por un monto promedio de 10,06 UF, es decir, 233.372 pesos/458 dólares (según la UF al 3 de noviembre de 2013), señalan las cifras oficiales de las que se hace eco el diario.

Para las aseguradoras es un negocio clave ya que en 2012 las rentas vitalicias representaron el 45,2% de la prima directa de las compañías de seguro de vida, por un equivalente a UF 71.228.504 (casi 3.400 millones de dólares). A junio de este año, la industria contaba con alrededor de 56,7 millones de seguros. De ese universo, el 17,9% correspondía a seguros generales y el 82,1% a seguros de vida.

AHORRO PREVISIONAL OBLIGATORIO

Por otro lado, otro tema que la Aach tiene pendiente en su agenda con el organismo regulador es la propuesta que permita a las aseguradoras ofrecer cuentas de ahorro previsional obligatorio para los trabajadores o cotizantes independientes. El gremio de aseguradores insiste en que el tema debe analizarse por parte de la autoridad en el marco de la incorporación obligatoria y gradual de los trabajadores al sistema previsional.
Según apunta el diario, el modelo propuesto por la industria implica flexibilizar el giro único de las AFP para crear cuentas de ahorro previsional obligatorio de tipo integral, las que incluirían los fondos para la pensión futura, los seguros de invalidez y sobrevivencia y cobertura de salud. Los aseguradores estiman que su propuesta podría formar parte de los cambios al sistema previsional que el gobierno actual pretende dejar instalado en el Congreso antes de marzo de 2014. Cabe recordar que a cierre del pasado mes de junio, la industria tenía unos 5,8 millones de personas aseguradas vía contratos de salud.