El Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés) advierte de riegos asociados a la gestión de la liquidez en los mercados de renta fija ante una posible subida de tipos que puede afectar y acrecentarse por parte del sector de la gestión de activos y, en particular, por aseguradoras y planes de pensiones.

  • Según se explica en el informe anual de la institución, del que se hace eco El Confidencial, gran parte de la deuda corporativa está en manos de bancos y en administradores de activos no bancarios, como son aseguradoras, fondos de inversión y fondos de pensiones. Los fondos prometen liquidez diaria, con lo que una eventual retirada masiva de dinero pondría al borde del colapso al circuito financiero.

    El BIS advierte de un potencial riesgo sistémico en el caso de que las subidas de tipos de interés y las pérdidas en el precio de los bonos (por su relación inversa) provoquen una ola de reembolsos, poniendo en dificultades el sistema.

    Por un lado, el informe señala la posición de determinadas entidades o fondos en activos de deuda relativamente ilíquidos, como bonos corporativos o deuda en economías de mercados emergentes, y la necesidad de lograr un difícil equilibrio entre la venta de estos activos no líquidos en grandes cantidades de descuentos y el agotamiento de sus reservas de efectivo, lo que puede hacerlos vulnerables a futuras salidas.

    Además, los inversores pueden verse tentados a reembolsar sus acciones, anticipándose a la dilución de las carteras de los fondos inducida por el coste de liquidación. “Inversores institucionales, como por ejemplo compañías de seguros y fondos de pensiones, podrían intensificar aún más estas reacciones del mercado”, indica la institución internacional.